Trump descarta salir del T-MEC en medio de guerra comercial con Canadá
El mandatario estadounidense asegura que mantendrá el tratado con México y Canadá, pero arremete contra Ottawa con nuevos aranceles y la acusa de «estafar» a EE.UU. durante 50 años.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este sábado que no tiene intención de abandonar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), despejando así los rumores sobre una posible salida del acuerdo comercial que rige las relaciones económicas de América del Norte. Sin embargo, sus palabras estuvieron acompañadas de una dura retórica contra Canadá, a la que acusó de beneficiarse desproporcionadamente del comercio bilateral durante las últimas cinco décadas.
«No, me llevo muy bien»: Trump cierra la puerta a una salida del T-MEC
Durante su visita a Irlanda, el mandatario respondió a un periodista que le preguntó directamente sobre la posibilidad de retirarse del pacto comercial. «Es una pregunta extraña que me hacen aquí. No, me llevo muy bien. Ya saben, vamos a tener una relación estupenda con México. De hecho, tenemos una buena relación con Canadá, pero Estados Unidos lleva 50 años siendo estafado por Canadá», afirmó Trump, en declaraciones que reflejan la tensión que atraviesa la relación con su socio norteño.
Lejos de apaciguar los ánimos, el presidente estadounidense redobló la presión sobre Ottawa al firmar cinco decretos que prohíben la importación de determinados productos canadienses y modifican aranceles ya existentes. Entre los sectores afectados figuran los vehículos y las autopartes, pilares de la industria manufacturera de ambos países.
Canadá responde con aranceles «dólar por dólar»
La escalada comercial no se hizo esperar. Ottawa anunció la imposición de nuevos aranceles de represalia sobre unos 20.000 millones de dólares en exportaciones estadounidenses, una lista que incluye acero, productos lácteos y equipos agrícolas. Además, el gobierno canadiense advirtió que igualará los gravámenes amparados en la Sección 338 de la legislación estadounidense, «dólar por dólar», en una señal de que no piensa ceder ante las presiones de Washington.
La comparación que encendió los alarmas: Canadá e Irán
En un giro retórico inesperado, Trump equiparó la posición negociadora de Canadá con la de Irán, en el contexto de las conversaciones sobre el programa nuclear de Teherán. «Canadá quiere conseguir un acuerdo mucho mejor, al igual que Irán quiere conseguir un acuerdo mucho mejor», sostuvo el presidente, quien ha insistido en que la República Islámica debe poner fin a su programa nuclear, mientras Teherán defiende su derecho a desarrollar energía atómica con fines pacíficos.
La analogía fue recibida con desconcierto en círculos diplomáticos, donde se interpreta como un intento de Trump de enmarcar la disputa comercial como una cuestión de seguridad nacional más que de intercambio económico.
«No necesitas su producto»: la lógica comercial de Trump
El mandatario también relativizó la importancia del comercio bilateral para Estados Unidos, minimizando la dependencia mutua. «No necesitas su producto, y ellos necesitan el nuestro. Hacen casi todo su negocio con nosotros, y nosotros hacemos muy poco con ellos», argumentó, en una afirmación que contrasta con los datos que muestran a Canadá como uno de los principales socios comerciales de EE.UU. y un eslabón clave en las cadenas de suministro de sectores como el automotriz y el energético.
Las declaraciones de Trump llegan en un momento de máxima volatilidad para el comercio norteamericano, con el T-MEC como telón de fondo y una guerra arancelaria que, por ahora, no muestra señales de desescalada.

