Lula arremete contra el neoliberalismo en la cumbre del G7
El mandatario brasileño denuncia en Evian que las políticas de desregulación y austeridad han fracturado la democracia y han disparado la desigualdad global.
Lula desnuda las grietas del orden neoliberal ante el G7
La cumbre del G7 en la localidad francesa de Evian ha sido este martes el escenario de una de las intervenciones más incisivas de los últimos años contra los dogmas económicos que han dictado el ritmo del progreso en Occidente. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, no solo señaló el fracaso del modelo neoliberal, sino que lo vinculó directamente con el deterioro de la democracia y la asfixia de las naciones del Sur Global. En un discurso que combinó la denuncia social con la crítica estructural, el líder brasileño instó a la comunidad internacional a cambiar de rumbo .
Atrapados en dogmas: La autopsia de un modelo fallido
Lula fue tajante al definir el estado actual del pensamiento económico dominante. «Nos hemos visto atrapados en dogmas que defienden la desregulación del mercado, un Estado mínimo y la austeridad fiscal como fines en sí mismos», sentenció el mandatario . Lejos de ser una mera crisis técnica, el mandatario argumentó que estas recetas han dejado un saldo social devastador: el incremento de la desigualdad y la erosión de los sistemas políticos. «El neoliberalismo ha exacerbado la desigualdad económica y la crisis política que aquejan a las democracias hoy en día», afirmó, advirtiendo que el vacío dejado por estas políticas está siendo ocupado por aventureros políticos que ofrecen soluciones autoritarias .
El espejismo del proteccionismo y la geopolítica del egoísmo
En su intervención, el presidente brasileño también lanzó un dardo contra las nuevas corrientes que emergen como respuesta a la crisis. Según Lula, el auge del proteccionismo y el unilateralismo no es más que un espejismo que agrava los problemas globales . Esta crítica, leída en el contexto del regreso de políticas aislacionistas en potencias occidentales, resuena con fuerza. «El proteccionismo y el unilateralismo resurgen como respuestas falaces a la complejidad de nuestros problemas», argumentó, mientras lamentaba que la solidaridad internacional se haya diluido en un momento crítico, citando la caída del 23% en la ayuda internacional al desarrollo .
La paradoja Musk y el drama del Sur Global
Uno de los momentos más gráficos de su discurso fue la comparación sobre la acumulación de riqueza. Lula cuestionó que una sola persona, Elon Musk, posea la misma fortuna que el 46% más pobre de la población mundial . Para el mandatario, esta no es una anomalía, sino la consecuencia lógica de «décadas de políticas que favorecen a los multimillonarios» . Este modelo, denunció, ha condenado a millones de personas en los países en desarrollo a carecer de acceso a alimentos, sanidad y recursos esenciales. No es un problema de escasez, sino de distribución y de falta de voluntad política para cambiar las reglas del juego financiero internacional .
Reforma financiera y canje de deuda: Propuestas para un nuevo pacto
Fiel a su trayectoria, Lula no se limitó a la crítica, sino que planteó soluciones concretas. Abogó por una reforma profunda del sistema financiero internacional que impida que los países tengan que «elegir entre pagar a sus acreedores o alimentar a sus hijos» . En este sentido, respaldó mecanismos innovadores como el «canje de deuda por acción climática» y la creación de un Panel Internacional sobre la Desigualdad . «El déficit al que nos enfrentamos es de implementación y de voluntad política», concluyó el líder, dejando claro que las herramientas para un mundo más justo ya existen, pero falta el coraje colectivo para aplicarlas .

