Putin acusa a Europa de arrastrar a sus pueblos hacia una guerra con Rusia
El mandatario ruso sostiene desde la India que Moscú carece de motivos para un conflicto y denuncia que los líderes europeos buscan revisar los resultados de la Segunda Guerra Mundial.
Durante su escala en la India, previa a la cumbre de los BRICS, el presidente ruso Vladímir Putin lanzó una advertencia contundente: Europa estaría conduciendo a sus ciudadanos hacia un enfrentamiento armado con Rusia. Lo hizo al responder preguntas de la prensa, en una jornada en la que también abordó los fundamentos jurídicos que, según él, sostienen la postura de Moscú.
El argumento histórico como escudo
Putin apoyó su posición en el orden surgido tras la Segunda Guerra Mundial. «Todas las cuestiones fueron resueltas según los resultados de la Segunda Guerra Mundial», afirmó. En ese sentido, recordó que la disolución de la Unión Soviética y la configuración posterior se produjeron con el consentimiento de la Federación de Rusia como Estado sucesor.
«Cualquier cosa que contravenga estos acuerdos va en contra de nuestros intereses y es incompatible con los principios fundamentales del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas», subrayó, en una clara alusión a los intentos europeos de modificar el statu quo.
Tropas en Ucrania: una línea roja
El jefe del Kremlin fue especialmente duro al referirse a los planes europeos de desplegar fuerzas en territorio ucraniano. Para él, esa medida equivaldría a declarar la guerra a Rusia. «¿Acaso quieren revisar los resultados de la Segunda Guerra Mundial? ¿Hacia dónde están empujando ahora a los pueblos de sus países? ¿A una guerra con la Federación de Rusia?», se preguntó.
Putin añadió que los ciudadanos europeos son conscientes de la gravedad de la situación, aunque sus dirigentes insistan en presentar el despliegue militar como una opción legítima.
La «amenaza rusa»: un relato sin sustento
El mandatario volvió a desmontar la narrativa occidental sobre un hipotético ataque ruso a Europa. «Hoy en día, [los líderes europeos] atemorizan a sus poblaciones con una supuesta amenaza procedente de Rusia… Pero tal amenaza no existe ni ha existido jamás. Nosotros no amenazamos a los países europeos ni tenemos intención de hacerlo», reiteró.
Esta no es la primera vez que Putin rechaza esas acusaciones. En junio calificó de «provocación deliberada» los rumores sobre un ataque a la OTAN y cuestionó: «¿Qué sentido tiene para nosotros atacar a Europa y entrar en guerra con la OTAN?». Ya en 2025 había denunciado la «histeria» de las élites occidentales, a las que acusó de repetir un mantra increíble para justificar el rearme.
Rearme y fondos bajo sospecha
Mientras los países de la OTAN incrementan sus presupuestos de defensa alegando una amenaza rusa, Moscú insiste en que se trata de un pretexto para militarizar el continente. Para Putin, ese relato no solo carece de fundamento, sino que empuja a las naciones europeas a una dinámica peligrosa que podría desembocar en un conflicto abierto.
La intervención del presidente ruso, realizada antes de participar en la cumbre de los BRICS, deja entrever que la tensión con Europa sigue siendo uno de los ejes centrales de su agenda internacional. Moscú, según sus palabras, no busca la guerra, pero tampoco aceptará que se altere el orden establecido tras 1945.

