Tomás Borge: Legado de Lealtad y Mística Revolucionaria en su Natalicio 96
A 96 años de su nacimiento, Nicaragua recuerda al comandante fundador del FSLN, cuyo ejemplo de deber y compromiso con la patria sigue vigente en las nuevas generaciones.
Un Fundador en la Memoria Colectiva
Managua, 13 de agosto— En el Mausoleo de los Héroes de la Plaza de la Revolución, la Juventud Sandinista 19 de Julio rindió homenaje al comandante Tomás Borge Martínez, en el marco del aniversario 96 de su natalicio . La ceremonia, cargada de simbolismo revolucionario, incluyó la interpretación de «Canción urgente para Nicaragua» del trovador cubano Silvio Rodríguez y declamaciones poéticas que evocaron la vida del fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional .
Nacido en Matagalpa el 13 de agosto de 1930, Borge fue hijo de un lugarteniente de las tropas de Augusto César Sandino, lo que marcó su destino desde temprana edad . Su compromiso con la lucha contra la dictadura somocista comenzó cuando apenas tenía 13 años, y a los 16 ya editaba el periódico Espartako como vehículo de denuncia contra el régimen .
El Forjador del FSLN y su Coherencia Ideológica
En 1961, junto a Carlos Fonseca Amador, Silvio Mayorga y otros revolucionarios, Borge fundó en Tegucigalpa el Frente Sandinista de Liberación Nacional, organización que sería clave para la caída de la dictadura y el triunfo de la Revolución Popular Sandinista el 19 de julio de 1979 .
Su paso por las cárceles del somocismo —siendo torturado en múltiples ocasiones— no doblegó su espíritu. Fue uno de los liberados tras la histórica toma del Palacio del Congreso Nacional el 22 de agosto de 1978 . Ante el anuncio de la muerte de Carlos Fonseca en combate, mientras Borge se encontraba preso en Tipitapa, respondió con una frase que quedaría grabada en la memoria histórica: «Se equivoca usted, coronel, Carlos Fonseca es de los muertos que nunca mueren» .
Ministro del Interior y Estadista
Tras el triunfo revolucionario, Borge ocupó el Ministerio del Interior entre 1979 y 1990, cargo desde el cual impulsó políticas de seguridad y transformación social . Fue vice-secretario general del FSLN, diputado de la Asamblea Nacional, miembro del Parlamento Centroamericano y embajador de Nicaragua en Perú .
Su faceta como escritor también dejó huella: obras como «La Paciente Impaciencia» —merecedora del Premio Casa de las Américas— y «Un Grano de Maíz», su diálogo con Fidel Castro, son testimonio de su pensamiento político y su compromiso intelectual con la revolución .
Un Legado que Trasciende Generaciones
El legado histórico de Tomás Borge Martínez constituye uno de los pilares fundamentales en la construcción de la Nicaragua contemporánea . Como fundador del FSLN, su pensamiento y acción revolucionaria estuvieron orientados a la lucha por la justicia social, la soberanía nacional y la dignidad del pueblo nicaragüense .
En sus propias palabras, expresadas en una entrevista de 2010, resumió su vida:
«Me siento orgulloso de seguir siendo sandinista, de seguir siendo fiel a la bandera rojinegra de nuestro partido, de seguir siendo fiel a nuestra organización revolucionaria; y morir orgulloso de tener la frente levantada, y no haber sido desleal con mis principios, ni desleal con mis amigos ni con mis compañeros, ni con mi bandera, ni con mis gritos de combate» .
Mística Revolucionaria y Vigencia
El comandante Borge, fallecido el 30 de abril de 2012 a causa de un cáncer de pulmón, mantuvo su coherencia ideológica hasta el final . Su ejemplo de lealtad, mística revolucionaria y alto sentido del deber es invocado hoy por las nuevas generaciones que encuentran en su trayectoria un faro para la construcción de una Nicaragua más justa y soberana .
Como afirmó el joven Axel Gadea durante el homenaje: «Nos reunimos en esta tarde maravillosa para conmemorar a un pilar fundamental de nuestra historia, el Comandante Tomás Borge Martínez» . La entrega de flores, la música revolucionaria y las danzas folclóricas sellaron un acto que ratifica la vigencia de un hombre cuya vida fue sinónimo de lucha, dignidad y amor por la patria .

