Irán exige a EE.UU. cumplir condiciones para reabrir la ruta
El portavoz de la Guardia Revolucionaria iraní subraya que el estrecho no es solo una vía comercial, sino un activo geopolítico fundamental, y que su reapertura está desvinculada de las negociaciones paralelas con Omán.
La tensión en el estratégico estrecho de Ormuz se mantiene en un punto crítico mientras Irán condiciona la reanudación del tránsito marítimo a la aceptación por parte de Estados Unidos de sus condiciones específicas. El portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, general de brigada Hossein Mohebbi, ha sido tajante este sábado al afirmar que la reapertura de esta vital arteria no está sujeta a las conversaciones bilaterales que Teherán mantiene con Omán, sino que depende exclusivamente de la postura de Washington .
«No es una mera vía marítima, es poder geopolítico»
Durante una comparecencia ante periodistas en la provincia de Hormozgan, con motivo del Día del Periodista, Mohebbi enfatizó la significación estratégica que el estrecho de Ormuz representa para la República Islámica. «Para Irán, este estrecho no es únicamente una vía marítima comercial, sino también un elemento clave del poder geográfico y estratégico«, declaró el militar, según informó la agencia Mehr .
El portavoz insistió en que las condiciones para restablecer la navegación han sido debidamente comunicadas y que su implementación está vinculada a la voluntad de Washington de cesar su injerencia en los procesos regionales. «La reapertura del estrecho de Ormuz depende de que Estados Unidos acepte plenamente las condiciones de Irán; tan pronto como acepte, el estrecho se reabrirá sin duda alguna», sentenció Mohebbi .
Negociación separada con Omán avanza, pero no basta
En paralelo a las exigencias hacia Washington, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, había informado durante la semana de avances significativos en las conversaciones con el sultanato de Omán. Ambas naciones acordaron las coordenadas geográficas de una nueva ruta a través del estrecho, y se ultiman los detalles de una declaración conjunta que plasmaría los acuerdos alcanzados .
Sin embargo, Baghaei advirtió que el entendimiento bilateral no es suficiente para garantizar la seguridad de los buques. El funcionario iraní recordó que el cierre inicial del estrecho fue consecuencia de la «agresión militar de EE.UU. e Israel» y que persisten «factores desestabilizadores», entre los que mencionó concretamente el bloqueo naval impuesto por Washington y otras acciones amenazantes contra los intereses de Teherán .
El historial de confrontación
Las declaraciones del portavoz militar se producen en un contexto de hostilidades latentes desde el pasado 8 de julio, cuando el entonces presidente Donald Trump dio por terminado el alto el fuego alcanzado a mediados de junio. A partir de ese momento, las fuerzas estadounidenses lanzaron varios ataques contra Irán, mientras Washington acusaba a Teherán de agredir buques comerciales en la zona. Por su parte, la República Islámica denunció violaciones del memorándum de entendimiento y respondió con ofensivas contra bases militares estadounidenses en Oriente Medio .
La Guardia Revolucionaria ha mantenido un discurso de firmeza, advirtiendo que dispone de «un escenario específico para cada problema» y que cualquier nación que respalde a Estados Unidos en un eventual conflicto, incluyendo al Reino Unido o países del Golfo, será considerada un «objetivo legítimo» . Estas declaraciones refuerzan la percepción de que Teherán busca consolidar su posición de fuerza antes de cualquier avance diplomático.

