INTERNACIONALSEGURIDAD

Irán advierte a Washington y Tel Aviv: «No hay escapatoria»

Teherán intensifica su retórica frente a Estados Unidos e Israel mientras se multiplican las señales de una posible negociación bajo presión

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán elevó este lunes el tono de su discurso frente a Washington y Tel Aviv, al sostener que ambos países tienen un destino ineludible: salir de Oriente Medio. La organización militar difundió un comunicado en el que sentencia que la presencia estadounidense e israelí en la región llegará a su fin, más allá de cualquier resistencia que intenten oponer.

Un mensaje sin matices

En el texto, publicado a través de su canal oficial, el CGRI fue categórico al señalar que tanto Estados Unidos como lo que denomina «el régimen sionista» tendrán que asumir tarde o temprano su retirada de la zona. La declaración añade que esa salida liberará a la región de lo que califican como una presencia «malvada y criminal», y remata con una frase que resume el espíritu del comunicado: ese desenlace, aseguran, resulta inevitable.

Junto a esta advertencia, la Guardia Revolucionaria subrayó la capacidad de reacción de las Fuerzas Armadas iraníes, indicando que su despliegue militar se encuentra en condiciones de contestar de forma severa y contundente frente a cualquier acción hostil que provenga de sus adversarios.

Tensión creciente y condiciones sobre la mesa

Este pronunciamiento no surge de manera aislada. Se inscribe en un momento de fricción sostenida entre Teherán y Washington, en el que Irán ha comenzado a plantear abiertamente los términos bajo los cuales estaría dispuesto a sentarse a dialogar.

El fin de semana, Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, reveló que su país ya hizo llegar a Estados Unidos un pliego de siete condiciones como requisito previo para cualquier acercamiento diplomático. Entre ellas figuran el cese de las hostilidades en todos los escenarios activos, la restitución de los fondos iraníes que permanecen congelados, el fin del cerco naval impuesto sobre sus costas y garantías de no injerencia en los asuntos internos del país. Según explicó Rezaei, estas exigencias fueron canalizadas mediante la mediación de Catar, y Teherán aguarda ahora una respuesta formal de la administración de Donald Trump.

Un día después de esas declaraciones, el titular del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, reforzó la postura oficial al advertir que el estrecho de Ormuz —una de las rutas marítimas más sensibles para el comercio energético mundial— permanecerá cerrado mientras Washington no acepte las condiciones planteadas ni honre los compromisos pendientes con Irán.

La respuesta desde Washington

Por su parte, Donald Trump reconoció públicamente que su gobierno atraviesa lo que describió como una «fase de toma de decisiones» respecto a la República Islámica. El mandatario estadounidense enumeró tres caminos posibles frente a Irán: una escalada que lleve a su aniquilación, una estrategia de asfixia económica prolongada, o la búsqueda de un acuerdo negociado.

Pese al tono beligerante de sus opciones, Trump dejó abierta una puerta al diálogo, al manifestar su disposición a reunirse con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas que se celebra esta semana en Nueva York.

Un tablero regional en suspenso

El cruce de declaraciones —amenazas militares por un lado, condiciones políticas por otro y guiños diplomáticos desde Washington— refleja la complejidad del momento que atraviesa la relación entre Irán y Estados Unidos. Mientras el CGRI insiste en proyectar firmeza militar, la dirigencia política iraní parece dejar entrever que existe margen para una salida negociada, siempre que Washington ceda en puntos que Teherán considera innegociables.

La semana que se abre, con la Asamblea General de la ONU como escenario, podría convertirse en un termómetro clave para saber si ambas partes optan por profundizar la confrontación o encuentran un canal para destrabar meses de tensión creciente.

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