Venezuela-EEUU: Cabello respalda histórico convenio energético
El ministro venezolano asegura que los detractores del pacto de 25 años proponían la misma estrategia hace meses y justifica el convenio para reactivar la producción.
Cabello desmonta las críticas y defiende el histórico pacto energético con Washington
En una rueda de prensa del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), el ministro para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, salió al paso de las críticas generadas por el reciente acuerdo energético firmado entre Caracas y Estados Unidos. Con un discurso punzante, el funcionario recordó que muchos de los que hoy alzan la voz en contra del convenio proponían exactamente lo mismo hace menos de un año.
«Esa es su propuesta hace 10 meses, hace 8 meses, hace un año», manifestó Cabello, señalando la contradicción de los sectores opositores. En este sentido, destacó que esos mismos detractores abogaban por convertir a Venezuela en un hub energético regional, una visión que, según el ministro, solo es alcanzable con la inyección de capital extranjero que ahora se materializa .
La necesidad de inversión frente al estancamiento productivo
El argumento central de Cabello para justificar el acuerdo, que tendrá una vigencia de 25 años, se basó en la crítica situación de la industria petrolera nacional. Pese a poseer las mayores reservas probadas de crudo del mundo, Venezuela ha caído al puesto número 20 en el ranking de países exportadores. «¿Por qué?, porque no estamos produciendo», sentenció el ministro .
Según el secretario general del PSUV, esta caída en la producción no responde a una «falta de planes» del Gobierno, ya que la meta siempre fue alcanzar los 6 millones de barriles diarios. Sin embargo, para lograr esa cifra y revertir el declive, resulta imperativa la inversión extranjera. El acuerdo con Washington contempla un desembolso superior a los 100.000 millones de dólares para la recuperación de infraestructura estratégica .
Soberanía y detalles del acuerdo
El pasado 2 de septiembre, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, formalizó el acuerdo con una delegación estadounidense liderada por el secretario de Energía, Chris Wright. Este pacto, calificado por el presidente Donald Trump como «el mayor de la historia mundial», garantiza a EE.UU. el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de las reservas probadas venezolanas .
Sin embargo, desde el Gobierno venezolano se ha insistido en que el convenio no compromete la soberanía nacional. La ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, aclaró que la propiedad de los recursos en el subsuelo sigue siendo de Venezuela y que el país mantiene el control sobre sus reservas. «El control y la propiedad de los recursos en el subsuelo indiscutiblemente siguen siendo de Venezuela», aseguró la funcionaria en una entrevista con Venevisión .
Una alianza estratégica de largo plazo
Delcy Rodríguez presentó el acuerdo como un resultado del fortalecimiento de las relaciones bilaterales, y aseguró que el desarrollo de Venezuela como potencia productora ayudará a equilibrar la economía mundial. La mandataria detalló que el proyecto, que se extiende por 25 años con posibilidad de renovación, facilitará un «importante flujo de inversiones» para la reconstrucción del sector hidrocarburífero .
En este contexto, el presidente de PDVSA, Héctor Obregón, confirmó la naturaleza renovable del contrato. «Está en la posibilidad de renovación las veces que sean necesarias. Esperemos, por el bienestar de Venezuela, que el petróleo continúe siendo fuente durante 100 años», declaró Obregón, alineándose con la visión de largo plazo manifestada por Washington .
Con esta defensa, Cabello busca desactivar las críticas internas y posicionar el acuerdo no como una concesión, sino como la única vía viable para recuperar el protagonismo energético de Venezuela en el escenario mundial y abandonar el rezago en la producción que hoy lo mantiene en el puesto número 20 entre los exportadores globales .

