INTERNACIONALSEGURIDAD

Crisis en Ormuz: Irán y EE.UU. intercambian ataques

La Guardia Revolucionaria lanza misiles contra un portaaviones y un destructor estadounidenses; Washington responde destruyendo tres petroleros iraníes en una escalada crítica.

Por Redacción Internacional

En una escalada sin precedentes que ha encendido todas las alarmas en la comunidad internacional, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán afirmó haber atacado con misiles balísticos un portaaviones y un destructor de la Armada de los Estados Unidos en aguas del golfo Pérsico y el mar de Omán. La respuesta de Washington no se hizo esperar: sus fuerzas destruyeron tres petroleros iraníes en lo que calificó como una operación de represalia directa, sumiendo la región en un nuevo y peligroso ciclo de violencia.

El incidente, ocurrido este sábado, se produce en un contexto de máxima tensión por el control del estrecho de Ormuz, una arteria marítima por la que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, y que permanece bloqueado por Teherán como medida de presión desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero.


Ataque con misiles y la versión de Teherán

Según un comunicado de la Fuerza Aeroespacial del CGRI, difundido por la agencia estatal Tasnim, los proyectiles impactaron contra el portaaviones y el destructor estadounidenses, causándoles daños y obligándolos a huir de la zona de conflicto ante el temor de una nueva arremetida. Teherán asegura que ambos buques participaban en acciones hostiles contra embarcaciones iraníes y que la confirmación del ataque por parte del CENTCOM (Comando Central de Estados Unidos) es una «prueba fehaciente de la derrota estratégica» de Washington y del poder ofensivo de la Guardia Revolucionaria.

Previamente, el CGRI difundió imágenes «sin precedentes» que mostraban ataques contra embarcaciones que violaron las normas de navegación en el estrecho de Ormuz. Las fuerzas iraníes advirtieron que cualquier «actividad sospechosa» será blanco de sus acciones, y señalaron que la protección y escolta que ofrece Washington a los buques en la zona «son una gran mentira». La Armada iraní emitió una advertencia explícita a todos los buques en el golfo Pérsico para que se abstengan de realizar movimientos por vías no autorizadas bajo amenaza de ataque.


La respuesta de EE.UU.: destrucción de petroleros

La versión de Washington, sin embargo, contrasta radicalmente con la iraní. El CENTCOM informó que el portaaviones y el destructor lanzamisiles estadounidenses lograron esquivar con éxito múltiples ataques iraníes y que ningún miembro del personal estadounidense resultó herido. Lejos de huir, las fuerzas estadounidenses ejecutaron una respuesta inmediata.

En una operación denominada como una «represalia contundente», las fuerzas de Estados Unidos inutilizaron permanentemente los petroleros M/T Downy, cerca de la costa de la isla de Kharg, y el M/T Stark 1, cerca de Jask. Asimismo, destruyeron completamente el petrolero vacío M/T Kylo (también conocido como ‘Noxen’) en el golfo de Omán, tras ordenar a la tripulación que abandonara la nave y atacarlo en «lugares de importancia crítica».

«Una red clandestina multimillonaria»

La justificación de Washington para este ataque se basa en la acusación de que los tres petroleros forman parte de «una red clandestina multimillonaria que financia al CGRI y a sus aliados regionales». Estados Unidos sostiene que estas embarcaciones, que «no tenían medios para defenderse», son un pilar financiero del aparato militar iraní.

El comandante del CENTCOM, almirante Brad Cooper, fue claro en su advertencia: «Que el mensaje para la Guardia Revolucionaria quede claro: si disparas contra dos de nuestros buques, te aplicaremos un mayor coste económico y eliminaremos tres de los vuestros». Cooper añadió que no dudarán en «destruir la limitada y vulnerable flota petrolera de Irán» si es necesario para defender a las fuerzas estadounidenses.

Contexto de una guerra abierta

Este intercambio de ataques se enmarca en el conflicto iniciado el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron bombardeos contra la República Islámica, a los que Teherán respondió con operaciones contra objetivos en la región. Esta semana, los bombardeos estadounidenses causaron al menos 19 muertos en Irán, según las autoridades locales.

La tensión se ha disparado en las últimas horas, con Irán condenando enérgicamente los ataques de Estados Unidos como un «crimen de guerra» y una violación de la Carta de Naciones Unidas, mientras que Teherán ha amenazado con intensificar sus ataques contra buques militares estadounidenses si continúan las provocaciones.

La comunidad internacional observa con creciente preocupación cómo el estrecho de Ormuz se convierte en un polvorín que amenaza no solo la estabilidad regional, sino el suministro energético global, en un conflicto que muestra pocos signos de desescalada. El impacto ya se refleja en el precio del crudo, que ronda los 90 dólares por barril, presionando la economía global.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *