Putin y Xi Jinping sellan en Pekín una nueva era global
Moscú y Pekín fortalecen su alianza estratégica con la firma de 40 acuerdos bilaterales y una declaración conjunta para impulsar un nuevo orden mundial multipolar.
El asesor presidencial ruso, Yuri Ushakov, desveló este lunes los pormenores de la inminente visita de Estado del presidente Vladímir Putin a China, programada para los días 19 y 20 de mayo. El viaje responde a una invitación formal de su homólogo chino, Xi Jinping, y coincide de manera significativa con el 25.º aniversario de la firma del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación, piedra angular de los lazos contemporáneos entre ambas potencias.
Una comitiva de alto nivel para una agenda de máxima intensidad
El mandatario ruso aterrizará en la capital china la noche del 19 de mayo, donde será recibido con honores en el aeropuerto por el canciller chino, Wang Yi, antes de trasladarse a la residencia estatal para huéspedes de honor, Diaoyutai.
La agenda oficial arrancará formalmente el 20 de mayo a las 11:00 (hora de Pekín) con una imponente ceremonia de bienvenida en la plaza central de la ciudad, que incluirá una orquesta y guardia de honor. Tras el saludo protocolar entre ambos líderes y sus respectivas delegaciones, se dará inicio a las conversaciones de alto nivel.
Para respaldar el calado de estos encuentros, Putin viaja acompañado por una delegación rusa de un peso político y económico sin precedentes:
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5 vice primeros ministros.
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8 ministros sectoriales (incluido el canciller Serguéi Lavrov).
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Representantes de la Administración presidencial.
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Altos cargos del Banco Central de Rusia.
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Directores de corporaciones estatales y líderes de las principales empresas del país.
Diplomacia en dos tiempos: Delicadeza bilateral y geopolítica ampliada
El Gran Palacio del Pueblo será el escenario de las negociaciones, estructuradas en dos formatos clave:
Formato Reducido
Una reunión a puerta cerrada entre Putin y Xi Jinping diseñada para debatir, en palabras de Ushakov, «todas las cuestiones más importantes y sensibles de las relaciones bilaterales».
Formato Ampliado
Un encuentro que sumará a 39 altos funcionarios de la delegación rusa. En este espacio, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, coordinará las líneas maestras de la política exterior común con su contraparte china.
El dato: El encuentro culminará con la firma de aproximadamente 40 documentos bilaterales. De ellos, 21 se suscribirán en presencia directa de ambos mandatarios.
Los convenios abarcan sectores estratégicos como la industria, el transporte, la construcción, la innovación, la educación, la cinematografía, la energía nuclear y la cooperación entre agencias estatales de noticias.
El manifiesto del nuevo orden multipolar
Más allá de los acuerdos comerciales, el núcleo político de la visita radica en dos documentos conceptuales que serán rubricados por Putin y Xi:
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Declaración conjunta de asociación integral: Un texto programático amplio que define las directrices futuras de la relación bilateral y unifica posturas sobre la agenda internacional.
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Declaración sobre un mundo multipolar: Un manifiesto que aboga de forma explícita por la formación de «relaciones internacionales de nuevo tipo», desafiando la hegemonía global de Occidente.
Lazos históricos, cultura y un encuentro cargado de simbolismo
La jornada también reservará espacio para la diplomacia cultural y los gestos personales. Ambos líderes inaugurarán formalmente los Años Cruzados de la Educación entre Rusia y China y visitarán una exposición fotográfica que conmemora los 70 años de cooperación entre las agencias de noticias TASS y Xinhua.
Sin embargo, uno de los momentos más singulares será la reunión privada de Putin con el ingeniero chino Peng Pai. El lazo entre ambos se remonta al año 2000, cuando Putin, en su primera visita oficial a China como presidente, conoció a Peng siendo este solo un niño. Inspirado por aquel encuentro, el joven se formó en una universidad de Moscú y hoy ejerce en una de las corporaciones más importantes de la República Popular China.
Tras una reunión económica con el primer ministro del Consejo de Estado, Li Qiang, y un banquete de gala, la cumbre concluirá con un formato íntimo: una conversación informal de alto nivel durante un té, con la sola presencia de cuatro asesores por cada bando, destinada a abordar con «franqueza y amistad» los puntos más complejos del panorama internacional.
Moscú desvincula la cumbre de los movimientos de Washington
Ante las inevitables lecturas geopolíticas, Yuri Ushakov fue tajante al desmentir que este viaje sea una reacción directa a la reciente estancia en Pekín del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
El asesor presidencial aclaró que la fecha del 20 de mayo quedó blindada desde el pasado 4 de febrero de 2026, durante la tradicional videoconferencia de año nuevo entre Putin y Xi Jinping.
«Acordamos de inmediato, literalmente pocos días después de esa llamada, la visita de nuestro presidente a Pekín», enfatizó Ushakov, señalando que la visita de Trump a China estaba programada originalmente para finales de marzo o principios de abril y que, debido a una reprogramación de la Casa Blanca para los días 13 al 15 de mayo, acabó coincidiendo de manera fortuita en las vísperas del viaje del mandatario ruso.

