Lula asegura que Trump «morirá de envidia»
El presidente brasileño anunció un nuevo hallazgo de petróleo en el margen ecuatorial, a escasos días de unos comicios en los que busca la reelección.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró que su homólogo estadounidense, Donald Trump, sentirá una profunda envidia cuando conozca el nuevo descubrimiento de crudo realizado en aguas brasileñas. El mandatario lo dijo en una entrevista concedida en la recta final de la campaña para las elecciones generales del próximo domingo, en las que aspira a un nuevo mandato.
«Ahora hemos descubierto más petróleo en el margen ecuatorial. Si lo que pensamos sale bien, Trump morirá de envidia hacia nosotros», declaró Lula con evidente tono de broma y satisfacción.
Un hallazgo a miles de metros de profundidad
El gobernante detalló que la exploración se llevó a cabo a unos 550 kilómetros de la orilla del Amazonas y a 175 kilómetros del estado de Amapá, en el extremo norte del país. La zona pertenece al margen ecuatorial, la franja marítima frente a la costa septentrional brasileña.
Lula también se refirió a la complejidad técnica de la operación, que alcanzó los 7.000 metros de profundidad. Para ilustrarlo recurrió al humor: «Fuimos a buscar petróleo a una profundidad de 7.000 metros, si se hunde un poco más, trae a un japonés en la sonda». La ocurrencia desató las risas del entrevistador.
Petróleo para la educación infantil
Más allá de la anécdota, el presidente explicó el destino que le gustaría dar a los ingresos que genere el nuevo yacimiento. Su prioridad, dijo, sería destinarlos a la educación de los niños.
Lula vinculó esa idea con la aspiración de que Brasil deje atrás su condición actual. «Estoy cansado de ser un país en desarrollo, queremos ser un país desarrollado», afirmó. Con ello reafirmó su compromiso de combatir la pobreza, uno de los ejes de su gestión.
«Mientras yo viva, el fascismo no regresará»
En el plano electoral, el líder del Partido de los Trabajadores volvió a presentarse como el principal dique contra la extrema derecha. Según sostuvo, sin su liderazgo en esa confrontación sus adversarios ganarían los comicios con facilidad.
«Si no fuera por mí enfrentándome a estos fascistas, ganarían las elecciones fácilmente. Mientras yo viva, trabajaré para que el fascismo no regrese al país», aseveró.
Una campaña en su recta final
Las declaraciones llegan en un momento decisivo para el mandatario, que busca la reelección. Con la jornada electoral a la vuelta de la esquina, Lula combina en su discurso el anuncio de un posible impulso económico, la promesa de invertir en el futuro de la infancia y una advertencia política sobre lo que, a su juicio, está en juego en las urnas.

