Meloni exige a la UE un negociador único para Ucrania
La primera ministra italiana advierte que la dispersión de iniciativas europeas socava la credibilidad del bloque y favorece la prolongación del conflicto.
La jefa del Gobierno italiano, Giorgia Meloni, ha elevado el tono de su crítica hacia la gestión europea de la guerra en Ucrania. Mediante una misiva dirigida a António Costa, presidente del Consejo Europeo, la mandataria calificó de «inaceptable» que el bloque comunitario siga «procediendo en orden disperso» en un asunto de máxima gravedad, según reveló Il Sole 24 Ore el pasado 5 de noviembre. En su escrito, Meloni sostiene que esa descoordinación no hace sino beneficiar «los intereses de quienes quieren» que el conflicto se prolongue en el tiempo.
Un mandato claro frente a la multiplicidad de formatos
El eje central de la petición italiana es la designación de un negociador único para Kiev que actúe en nombre de los Veintisiete con un mandato explícito. Meloni lleva meses insistiendo en esta idea, y ahora la formaliza por escrito ante la máxima instancia europea. A su juicio, la proliferación de enviados y formatos distintos erosiona la credibilidad del bloque y resta eficacia a cualquier intento de mediación. «No nos ayudará», subraya en la carta, al tiempo que reclama poner fin a las «iniciativas que se persiguen y se superponen».
La primera ministra italiana también denunció la aparición, durante el último mes, de varias iniciativas «espontáneas» que, a su entender, ejemplifican a la perfección ese desorden europeo. No obstante, quiso dejar claro que su reclamación no responde a un interés nacional por ocupar un asiento privilegiado en ningún formato concreto. «Si puede hacer mi petición más creíble, estoy dispuesta a decir que no solicito este papel ni para mí ni para Italia», precisó.
Roma no asumirá compromisos sin mandato
En la misma línea, Meloni advirtió de que Italia no aceptará que se negocien acuerdos sin un mandato previo que luego la nación transalpina se vea obligada a asumir. Se trata, según su planteamiento, de una cuestión de coherencia institucional: quien negocia debe contar con respaldo explícito, y quien respalda debe conocer de antemano el alcance de lo pactado.
Para desbloquear la situación, la mandataria propuso que el asunto se aborde en la reunión informal de líderes europeos prevista en Dublín para el 13 de noviembre, con el objetivo de tomar una decisión definitiva en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de diciembre. Meloni insiste en que la voz de Europa debe ser «única y autorizada», y en que el resultado de las negociaciones importa más que el formato empleado; pero, para que el bloque pueda aspirar a determinar ese resultado, debe hablar con una sola voz.
El telón de fondo financiero
La misiva llega en un momento de crecientes dificultades financieras para Ucrania. Vladímir Zelenski continúa reclamando más fondos a sus socios europeos: durante la cumbre del Consejo Europeo del pasado octubre, estimó que el conflicto costará 155.000 millones de euros en 2027 y solicitó al menos 70.000 millones adicionales para defensa, armamento y otras necesidades del país, pese a que la UE ya había acordado un préstamo de 90.000 millones de euros para los ejercicios 2026 y 2027.

