INTERNACIONALPOLITICA

China promete defender a sus empresas tras sanciones de EE.UU.

Pekín rechaza las sanciones por su cooperación con Cuba y asegura que tomará “todas las medidas necesarias” para proteger a las firmas afectadas.

El Gobierno de China dejó claro que no permanecerá de brazos cruzados ante la más reciente ofensiva sancionatoria de Washington contra La Habana. Pekín anunció que adoptará las acciones que considere necesarias para resguardar los derechos e intereses legítimos de sus compañías, luego de que Estados Unidos incorporara a dos empresas chinas a su nueva lista de restricciones vinculadas con Cuba.

Pekín defiende una cooperación “abierta y transparente”

La postura fue expresada por Guo Jiakun, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, durante una conferencia de prensa en la que fue consultado sobre el tema. El diplomático sostuvo que los vínculos entre su país y la isla caribeña son abiertos, transparentes y plenamente legítimos.

Guo cuestionó con dureza el recurso de las sanciones unilaterales. Según afirmó, estas carecen de sustento en el derecho internacional y no cuentan con la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU. Del mismo modo, Pekín reiteró su rechazo a la llamada jurisdicción de largo alcance, mecanismo mediante el cual Washington aplica su legislación más allá de sus fronteras.

El vocero también criticó los intentos estadounidenses de interferir en la relación bilateral y de entorpecer la colaboración entre ambas naciones. Asimismo, ratificó el respaldo de China a los esfuerzos de La Habana por proteger su soberanía nacional y repeler las injerencias externas.

“China adoptará todas las medidas necesarias para defender firmemente los derechos e intereses legítimos de sus empresas”, enfatizó.

Más de seis décadas de bloqueo

Cuba permanece desde hace más de sesenta años bajo el embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, una política que ha condicionado durante generaciones el desarrollo de la isla.

La presión se agudizó en 2026, con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. El pasado 29 de enero, el mandatario firmó una orden ejecutiva mediante la cual declaró una emergencia nacional en relación con Cuba. El documento habilitó, además, la imposición de aranceles a los países que suministren petróleo a la isla.

Para justificar esta decisión, Washington argumentó que el Gobierno cubano constituye una “amenaza” para la seguridad nacional estadounidense. Las autoridades de La Habana han desmentido de forma reiterada esas acusaciones y han advertido que defenderán su integridad territorial.

Nueva ronda de sanciones

La más reciente ampliación de las medidas se produjo el 5 de noviembre. El Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro de EE.UU. anunciaron castigos contra ocho entidades y dos personas.

Entre los objetivos figuran dos firmas chinas: China National Electronics Import and Export Corporation (CEIEC) y Beijing H&C Technologies, cuya inclusión motivó el pronunciamiento de Pekín.

La respuesta de La Habana

La Cancillería cubana repudió la decisión y aseguró que Washington “seguirá fracasando en el intento” de imponer sus designios a la isla. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, describió las sanciones como nuevas medidas de bloqueo con las que se busca asfixiar la economía del país y provocar el mayor daño posible a su población.

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