Irán propone formalizar el formato CEI+Teherán
Pezeshkian aboga por institucionalizar la ‘CEI+Irán’ tras participar como invitado en una cumbre del bloque postsoviético
Un invitado que aspira a quedarse
La primera participación de Irán como invitado en una cumbre de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) no pasó desapercibida. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, no se limitó a asistir: aprovechó el escenario para plantear la creación de un mecanismo permanente que vincule a Teherán con el bloque que agrupa a varias de las antiguas repúblicas soviéticas.
Durante su intervención, el mandatario propuso consolidar el formato que denominó ‘CEI+Irán’ o ‘CEI+1’, describiéndolo como una herramienta flexible y eficaz para articular el diálogo y la cooperación entre las partes. La iniciativa busca dar continuidad institucional a una relación que, hasta ahora, carecía de un marco estable de encuentros al más alto nivel.
Pezeshkian fundamentó su propuesta en algo más que la simple cercanía geográfica. «Este vínculo no es solo geográfico, sino que también se basa en la historia, la cultura, la civilización y los lazos entre los pueblos», declaró, según recogieron medios persas. Con esa afirmación, el presidente iraní situó a su país como parte constitutiva del espacio regional, más que como un actor externo invitado a observar.
Una agenda de cooperación concreta
El planteamiento iraní no se quedó en lo declarativo. Pezeshkian enumeró las áreas donde, a su juicio, el formato ampliado podría rendir mejores resultados: transporte, energía, comercio, minería, inversión, tecnología, medioambiente, turismo y comunicaciones científico-culturales.
A esa lista sumó una serie de desafíos que, por su naturaleza transfronteriza, difícilmente pueden resolverse de manera aislada. Entre ellos mencionó el cambio climático, la disminución de los recursos hídricos, los problemas ambientales del mar Caspio y el mar de Aral, el crimen organizado y el narcotráfico. Para el mandatario, todos ellos exigen respuestas regionales conjuntas.
«Conexión en lugar de fragmentación»
El discurso de Pezeshkian incluyó una formulación que resume su visión de las relaciones internacionales en el espacio euroasiático. «Buscamos la conexión en lugar de la fragmentación; la cooperación en lugar de la competencia destructiva; la interdependencia en lugar de la dependencia unilateral; y una seguridad basada en la confianza y los intereses comunes en lugar de una seguridad basada en las amenazas», sostuvo.
La frase, pronunciada ante los líderes del bloque, funciona también como una declaración de principios sobre el tipo de orden regional que Teherán dice querer promover: uno basado en la colaboración y no en la confrontación entre potencias.
Kazajistán respalda la idea de una cumbre ampliada
La propuesta iraní encontró eco inmediato en al menos uno de los socios del bloque. El presidente de Kazajistán, Kasym-Zhomart Tokaev, sugirió que el siguiente paso lógico sería convocar la primera cumbre en formato CEI+.
Según Tokaev, ese tipo de encuentros permitiría «expandir la geografía de interacción» y elevaría el papel de la organización como una plataforma abierta y demandada a escala eurasiática. Su respaldo otorga a la iniciativa iraní un punto de apoyo dentro del propio bloque, algo relevante para una propuesta que aún debe ser discutida por el conjunto de los miembros.
Medio siglo de un bloque en transformación
La CEI nació en 1991 como un instrumento de cooperación entre las repúblicas que hasta entonces formaban parte de la Unión Soviética. Desde entonces, ha funcionado como un espacio de coordinación política y económica, con algunos Estados que participan únicamente como observadores.
La posible incorporación de Irán a un formato ampliado de cumbres plantea una pregunta de fondo: si la organización está dispuesta a abrirse más allá de su origen postsoviético para convertirse en una plataforma de alcance genuinamente euroasiático. La respuesta dependerá de las próximas reuniones y de la disposición de los demás miembros a institucionalizar lo que, por ahora, es una invitación puntual.

