Lula y Flávio Bolsonaro chocan por la jornada laboral en Brasil
La eliminación de la escala 6×1 se convierte en eje del balotaje: Lula exige definiciones a su rival, que ofrece un modelo laboral distinto y flexible.
La política laboral se ha instalado en el centro de la contienda presidencial de Brasil. A pocas semanas de la segunda vuelta, el mandatario y aspirante a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, emplazó públicamente a su rival, el senador Flávio Bolsonaro, a fijar posición sobre una reforma constitucional que modificaría el ritmo de trabajo de millones de brasileños.
Un video para presionar al adversario
Lula recurrió a las redes sociales con un mensaje grabado en formato ‘selfie’, en el que interpela de forma directa a su contrincante. El líder del Partido de los Trabajadores (PT) recordó que el Senado analiza actualmente una Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC) cuyo objetivo es poner fin a la llamada ‘Escala 6×1’, el esquema que obliga a laborar seis días para descansar solo uno.
En la grabación, el jefe de Estado planteó una pregunta sin rodeos: quiso saber cómo votará Flávio Bolsonaro y qué orientación dará a la bancada del conservador Partido Liberal (PL) en la votación de la iniciativa. El senador fue quien se impuso en la primera vuelta, lo que otorga al interrogante un peso político adicional.
Qué cambiaría con la enmienda
La propuesta sustituiría el modelo vigente por uno de cinco jornadas de trabajo y dos días de descanso. Asimismo, reduciría el tope semanal de horas laborales de 44 a 40.
Lula defendió el cambio con un argumento centrado en la vida cotidiana. Según expresó, los trabajadores merecen más descanso para convivir con su familia, pasear con sus hijos, visitar a sus padres y disponer de un poco más de tiempo libre en su día a día.
La respuesta de Bolsonaro
El senador no tardó en reaccionar. Calificó al presidente de «oportunista» y sostuvo que su propio planteamiento es distinto al que impulsa la bancada oficialista, al que considera «infinitamente mejor», según recogió el diario O Globo.
La alternativa que respalda el candidato de derecha contempla que empleadores y empleados acuerden directamente los días de descanso, sin que ello garantice necesariamente dos días libres a la semana. A ello se suma el pago por horas efectivamente trabajadas, de modo que los ingresos podrían disminuir si el trabajador opta por un esquema con dos jornadas de descanso.
Dos visiones en disputa
El contraste entre ambas propuestas refleja dos concepciones del mundo del trabajo. Mientras el oficialismo apuesta por un marco legal uniforme que reduzca la carga horaria, el planteamiento de Bolsonaro prioriza la negociación individual y la flexibilidad contractual. El debate, que seguirá en el Senado, promete mantenerse en la agenda hasta el día del balotaje.

