Brasil, Chile y México lideran el turismo latinoamericano
El Índice de Desarrollo de Viajes y Turismo 2026 del Foro Económico Mundial destaca las condiciones de la región para atraer y sostener visitantes.
El turismo latinoamericano mantiene una posición relevante dentro de la industria mundial de los viajes. Brasil, Chile y México encabezan a los países de la región en el Índice de Desarrollo de Viajes y Turismo (TTDI) 2026, elaborado por el Foro Económico Mundial (WEF), una medición que analiza las condiciones que permiten a los destinos atraer visitantes, sostener la actividad turística y generar beneficios económicos y sociales.
La edición 2026 del estudio contempla 110 economías y fue publicada el 25 de septiembre. El organismo aclara que el índice no mide directamente el número de turistas que recibe un país ni sus ingresos por turismo; evalúa, en cambio, las condiciones, políticas, infraestructura y recursos que permiten desarrollar un sector turístico sostenible y resiliente.
Brasil encabeza la clasificación latinoamericana
Brasil ocupa el puesto 32 a nivel mundial, con una puntuación de 4.41 sobre 7, convirtiéndose en el país latinoamericano mejor situado en la edición 2026.
Su posición refleja la combinación de factores que el índice considera determinantes para el desarrollo turístico, entre ellos sus recursos naturales y culturales, infraestructura, conectividad y capacidad para sostener una actividad turística de gran escala.
El resultado también coloca a Brasil entre las grandes economías emergentes que el Foro Económico Mundial identifica como importantes motores del crecimiento futuro de los viajes y el turismo. Junto con México, forma parte del grupo de diez grandes economías turísticas emergentes analizadas de manera específica por el organismo.
Chile se mantiene entre los referentes regionales
En el puesto 35 mundial aparece Chile, con 4.39 puntos, apenas por debajo de Brasil. El país sudamericano ocupa así la segunda posición latinoamericana.
El resultado muestra la importancia de factores como la conectividad, la infraestructura y las condiciones generales que facilitan la actividad turística. El TTDI analiza estos elementos mediante un marco compuesto por 17 pilares y 102 indicadores, agrupados en cinco grandes dimensiones.
México ocupa el tercer lugar regional
México aparece en el puesto 41 mundial, con una puntuación de 4.31, y ocupa la tercera posición entre los países latinoamericanos incluidos en la clasificación.
La relevancia de México dentro del estudio también está relacionada con su condición de una de las principales economías turísticas emergentes a escala internacional. El WEF incluye a México y Brasil dentro del grupo de diez grandes economías emergentes cuya evolución turística ha superado, en términos de crecimiento del índice, al promedio de las 20 economías mejor posicionadas desde 2019.
Argentina, Costa Rica y Colombia completan los primeros lugares regionales
Después de Brasil, Chile y México, la clasificación latinoamericana coloca a Argentina en el puesto 48 mundial, seguida por Costa Rica en el 51 y Colombia en el 54.
Más adelante aparecen Perú, en el lugar 64; Panamá, en el 65; República Dominicana, en el 66; y Uruguay, en el 71.
El orden regional continúa con Ecuador, Paraguay, El Salvador, Bolivia, Guatemala, Nicaragua y Honduras, de acuerdo con los resultados difundidos sobre la edición 2026 del índice.
Los primeros 10 de América Latina
| Posición regional | País | Puesto mundial |
|---|---|---|
| 1 | Brasil | 32 |
| 2 | Chile | 35 |
| 3 | México | 41 |
| 4 | Argentina | 48 |
| 5 | Costa Rica | 51 |
| 6 | Colombia | 54 |
| 7 | Perú | 64 |
| 8 | Panamá | 65 |
| 9 | República Dominicana | 66 |
| 10 | Uruguay | 71 |
¿Qué mide realmente el índice?
Uno de los aspectos centrales del TTDI es que no pretende establecer cuáles son los países que reciben más turistas, sino identificar qué tan desarrolladas están las condiciones que permiten que el turismo funcione y pueda crecer de manera sostenible.
El modelo del WEF se estructura en cinco dimensiones y 17 pilares. Entre ellos se encuentran el entorno empresarial, seguridad, salud e higiene, recursos humanos y mercado laboral, preparación tecnológica, políticas turísticas, apertura al turismo y competitividad de precios.
También se consideran la infraestructura aérea, terrestre y portuaria, así como los servicios e instalaciones específicamente vinculados con los visitantes.
Otro componente fundamental son los recursos que hacen atractivo a un destino. El análisis contempla tanto los recursos naturales y culturales como aquellos vinculados con actividades de negocios y otros segmentos que no dependen exclusivamente del turismo de ocio.
De esta manera, un país puede beneficiarse de playas, selvas, montañas, patrimonio histórico, gastronomía o centros culturales, pero también necesita infraestructura, conectividad, capital humano y condiciones institucionales capaces de convertir esos recursos en una oferta turística sostenible.
La sostenibilidad gana peso en la competencia turística
El informe de 2026 refleja una transformación importante en la industria. El desafío para muchos destinos ya no consiste únicamente en recuperar el flujo de visitantes perdido durante la pandemia, sino en administrar el crecimiento sin deteriorar los recursos que hacen atractivo a cada lugar.
El TTDI incorpora indicadores relacionados con la sostenibilidad ambiental, el impacto socioeconómico del turismo y la sostenibilidad de la demanda. También considera cuestiones como la preservación de la naturaleza y la capacidad de los destinos para enfrentar presiones ambientales.
Este enfoque resulta especialmente relevante para América Latina, una región con una enorme concentración de biodiversidad, patrimonio cultural y destinos de naturaleza. La disponibilidad de estos recursos constituye una ventaja, pero también implica la necesidad de protegerlos frente a la expansión de la actividad turística.
El turismo mundial entra en una nueva etapa
Los datos globales del WEF muestran la magnitud de la recuperación y expansión del sector. En 2025 se registraron alrededor de 1,500 millones de llegadas internacionales, cifra que superó los niveles de 2019. La contribución total de los viajes y el turismo a la economía mundial alcanzó aproximadamente 11.6 billones de dólares, mientras que la actividad sostuvo alrededor de 366 millones de empleos.
El organismo también señala que entre 2024 y 2026 101 de las 110 economías evaluadas mejoraron su puntuación, equivalente al 92% del total. La puntuación promedio aumentó 2.1%, el ritmo de crecimiento más rápido registrado desde 2019.
Sin embargo, el crecimiento también genera nuevos desafíos. El Foro identifica presiones relacionadas con el aumento de los costos, la insuficiencia de inversión frente a la demanda, la disponibilidad de trabajadores, la infraestructura y la sostenibilidad ambiental.
América Latina: grandes recursos, retos estructurales
Los resultados muestran que América Latina cuenta con importantes activos para competir en el mercado internacional del turismo. Brasil, Chile y México se encuentran entre los países mejor posicionados de la región, mientras que Argentina, Costa Rica, Colombia, Perú, Panamá, República Dominicana y Uruguay también aparecen dentro de los primeros lugares latinoamericanos.
Pero el propio enfoque del TTDI deja claro que tener recursos turísticos no es suficiente. La infraestructura, la conectividad, la seguridad, la capacitación laboral, los servicios, la tecnología y las políticas públicas forman parte de la capacidad de un destino para transformar sus atractivos en una actividad económica sostenible.
En el caso de las grandes economías turísticas emergentes, el WEF identifica avances importantes, aunque también señala brechas particularmente relevantes en servicios e infraestructura turística, entorno empresarial, capital humano y sostenibilidad ambiental.
El panorama plantea, por tanto, una competencia que va más allá de contar con playas, ciudades históricas o paisajes naturales. La nueva etapa del turismo internacional dependerá cada vez más de la capacidad de los destinos para ofrecer accesibilidad, infraestructura, seguridad, servicios de calidad y experiencias sostenibles, al tiempo que preservan los recursos que constituyen su principal atractivo.
Una clasificación que apunta al futuro
El Índice de Desarrollo de Viajes y Turismo 2026 presenta a América Latina como una región con condiciones diferenciadas, pero con una presencia significativa dentro del escenario turístico internacional.
Brasil, Chile y México encabezan la representación latinoamericana, mientras otros países muestran también capacidades relevantes. El reto común será convertir sus ventajas naturales, culturales y económicas en sistemas turísticos capaces de soportar una demanda creciente sin comprometer el patrimonio ambiental y social.
Más que una medición de popularidad entre viajeros, el índice funciona como una fotografía de las condiciones estructurales que hacen posible el desarrollo turístico. Y en un mercado mundial que vuelve a registrar cifras récord, esa capacidad puede ser determinante para definir qué destinos estarán mejor preparados para la siguiente etapa de expansión del sector.

