Teherán a Washington: «Estamos listos para todo»
El canciller Abbas Araghchi asegura que Teherán está preparado para cualquier escenario militar frente a Washington, aunque prefiere la vía diplomática
El gobierno iraní volvió a endurecer su discurso frente a Estados Unidos este fin de semana. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, advirtió en una entrevista concedida a la cadena estadounidense NBC News que su país no descarta ningún escenario en caso de que se reanuden las hostilidades con Washington, incluida la posibilidad de un conflicto de proporciones extremas.
Una advertencia sin ambigüedades
Según el funcionario, Teherán ha dedicado los últimos meses a reforzar su capacidad de respuesta ante una eventual ofensiva estadounidense. «Estamos completamente listos para el instante en que las hostilidades se retomen. Y lo reitero: no cederemos ante ninguna agresión, aunque implique un enfrentamiento de carácter apocalíptico», declaró el diplomático durante la conversación televisiva.
Pese al tono beligerante de sus palabras, Araghchi matizó que su país no ha cerrado la puerta al diálogo. La República Islámica, insistió, continúa abierta a explorar salidas negociadas al contencioso con Washington, siempre que se respeten sus condiciones.
«La decisión está en manos de Trump»
El jefe de la diplomacia persa fue claro al señalar que el rumbo de la relación bilateral depende, en última instancia, de la Casa Blanca. Recordó que el mandatario estadounidense, Donald Trump, exigió en el pasado una capitulación inmediata de Irán, algo que —según Araghchi— nunca se materializó pese al paso de los meses.
«Él pretendía una rendición sin condiciones en apenas 48 horas durante el conflicto anterior, y sin embargo ya han transcurrido ocho meses de enfrentamientos sin que se haya logrado ningún objetivo concreto», ironizó el canciller. A su juicio, un nuevo episodio de tensión armada terminaría de forma similar. «Estamos absolutamente preparados para esa eventualidad», remarcó.
Lecciones aprendidas de conflictos previos
Araghchi subrayó que su país ha revisado a fondo su estrategia militar tras dos enfrentamientos anteriores con fuerzas estadounidenses e israelíes. «Hemos modificado nuestro enfoque táctico y nos encontramos plenamente preparados para lo que venga», afirmó, sin ofrecer detalles específicos sobre los cambios introducidos en su doctrina de defensa.
Prioridad: los intereses nacionales, no la política interna de EE.UU.
El canciller fue enfático al desligar la postura de Teherán de la coyuntura electoral estadounidense. «No nos preocupan las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, ni otros asuntos de política interna ajenos a nosotros. Lo que nos importa son nuestros propios intereses como nación», sostuvo.
Añadió que Irán mantiene una postura dual: disposición para negociar, pero también determinación para resistir cualquier tipo de embestida. «Nos mantendremos firmes frente a cualquier agresión, incluso si se trata de una confrontación del más alto nivel», reiteró en otro pasaje de la entrevista.
Una propuesta «razonable» sobre la mesa
Antes de concluir, el ministro iraní hizo referencia a una iniciativa diplomática que, según dijo, sigue vigente para destrabar la crisis. «Existe una propuesta muy sensata disponible actualmente. Si deciden rechazarla sin una justificación válida, la responsabilidad recaerá exclusivamente sobre ellos», sentenció Araghchi, dejando la pelota en el tejado de Washington.
Las declaraciones llegan en un contexto de tensión prolongada entre ambos países, marcado por meses de fricciones militares y diplomáticas sin que se haya alcanzado, hasta el momento, ningún acuerdo definitivo entre las partes.

