Filtran plan minero que uniría a Brasil y EE.UU.
Un texto de 22 páginas atribuido a un aliado de Flávio Bolsonaro plantea entregar a Washington un papel central en la extracción de minerales críticos brasileños.
A menos de un mes de la elección presidencial en Brasil, salió a la luz un documento interno que compromete al entorno de uno de los principales candidatos con un proyecto de cooperación estratégica con Estados Unidos en torno a los minerales críticos del país sudamericano. Medios locales revelaron este sábado la existencia del archivo, redactado en marzo pasado, cuyo contenido plantea una reconfiguración de la política minera brasileña en caso de que Flávio Bolsonaro asuma la Presidencia.
Un plan bautizado «Asociación para la Prosperidad»
El texto, conocido bajo el nombre en inglés Prosperity Partnership, fue elaborado por André Marinho, una figura cercana al senador y hoy candidato presidencial. Según las publicaciones que sacaron el caso a la luz, el documento porta el emblema y la identidad visual de la campaña de Flávio Bolsonaro, lo que alimentó las sospechas sobre su vínculo directo con el equipo político del senador.
De acuerdo con lo reportado, el material fue redactado apenas semanas antes de que Bolsonaro viajara a Washington para reunirse con el presidente Donald Trump y el vicepresidente J.D. Vance, un encuentro que en su momento fue interpretado como un acercamiento político y comercial entre ambas partes.
Brasil, pieza clave fuera del circuito chino
El eje central de la propuesta consiste en posicionar a Brasil como proveedor estratégico de tierras raras y minerales críticos para Estados Unidos, reduciendo así la dependencia occidental de China en esta industria. Según se desprende del contenido difundido, el plan busca que el país sudamericano se transforme en uno de los tres mayores exportadores mundiales de estos recursos fuera del gigante asiático y en el principal polo de procesamiento del hemisferio occidental, integrándose a las cadenas de suministro que Washington considera prioritarias para sus sectores de defensa, energía e inteligencia artificial.
Para lograrlo, el documento propone una batería de medidas concretas: acelerar la aprobación de nueva legislación minera, facilitar el ingreso de capital extranjero —particularmente estadounidense— y coordinar de forma directa las cadenas de abastecimiento entre ambos países.
Las llamadas tierras raras son un conjunto de elementos químicos indispensables para la fabricación de teléfonos móviles, baterías, sistemas de defensa y tecnologías de inteligencia artificial. Su control, tanto en la fase de extracción como en la de procesamiento, otorga una ventaja económica y geopolítica considerable, razón por la cual potencias como Estados Unidos buscan alternativas al dominio que hoy ejerce China sobre buena parte de esta cadena de valor.
Negativas y silencios
Consultado sobre el hallazgo, André Marinho reconoció haber redactado el documento, aunque rechazó que existiera un vínculo formal con la campaña presidencial de Flávio Bolsonaro y aseguró que el texto nunca llegó a manos de funcionarios estadounidenses. Por su parte, el equipo de campaña del senador optó por no responder a las consultas de la prensa sobre el tema.
La revelación se produce en un contexto ya marcado por cuestionamientos: distintas denuncias apuntan a un posible financiamiento externo de la candidatura de Bolsonaro proveniente de sectores afines a Trump, un señalamiento que, de confirmarse, podría tener implicaciones legales y políticas de peso en la recta final de la campaña.
Elecciones bajo presión institucional
La filtración del documento llega en un momento especialmente sensible para la política brasileña. El 4 de octubre, Flávio Bolsonaro disputará la Presidencia con el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, en una contienda que se perfila reñida. A ese escenario se suma una crisis interna sin precedentes en el Supremo Tribunal Federal, marcada por enfrentamientos públicos entre magistrados y fallos contradictorios vinculados a la actuación de la Policía Federal, lo que añade un nuevo foco de tensión institucional a semanas de los comicios.
Por ahora, ni la campaña de Bolsonaro ni fuentes oficiales estadounidenses han emitido una posición formal sobre el contenido del documento, cuya autenticidad y alcance real continúan siendo materia de debate público en Brasil.

