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Bruselas admite que su plan energético pierde fuelle

El Tribunal de Cuentas Europeo alerta de que la UE solo ha comprometido una quinta parte de los 300.000 millones necesarios para abandonar la energía rusa.

La estrategia de la Unión Europea para desligarse de los combustibles fósiles rusos atraviesa un momento crítico. Un informe del Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) revela que el plan REPowerEU, diseñado tras la invasión de Ucrania para acelerar la transición energética del bloque, ha quedado estancado por una inversión insuficiente y una ejecución deficiente .

Los auditores comunitarios advierten de que los Veintisiete solo han comprometido 54.300 millones de euros de los 300.000 millones que la Comisión Europea estimó necesarios para completar la sustitución de la energía rusa antes de 2030. Esta cifra representa apenas el 18 % del total previsto .

Un plan que no arranca

Mihails Kozlovs, miembro del TCE responsable del informe, fue contundente al señalar que «REPowerEU se ha estancado cuatro años después de su puesta en marcha». El auditor subrayó que las nuevas tensiones geopolíticas y su impacto en los mercados energéticos evidencian «la necesidad de acelerar la diversificación y evitar una futura dependencia excesiva de un solo proveedor» .

El organismo fiscalizador identifica dos posibles causas para esta brecha: o bien las necesidades de inversión fueron sobrevaloradas considerablemente, o existe una incapacidad manifiesta de traducir los objetivos en acciones concretas. Además, ni la Comisión ni los Estados miembros han podido demostrar que la diferencia esté siendo cubierta mediante otras fuentes de financiación públicas o privadas .

Avances reales, pero insuficientes

La UE ha logrado reducir de forma significativa su dependencia del gas ruso. Las importaciones cayeron de aproximadamente 153.000 millones de metros cúbicos en 2021 a 38.000 millones en 2024. En términos porcentuales, la cuota del gas procedente de Rusia descendió del 45 % en 2022 al 12 % actual .

Sin embargo, los auditores matizan que parte de esta evolución responde a factores ajenos al propio REPowerEU, como los inviernos suaves o la reducción del consumo industrial provocada por los elevados precios energéticos .

El impacto sobre las energías renovables también resulta limitado. La Comisión estima que las medidas financiadas mediante el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia aportarán al menos 20 gigavatios de capacidad renovable adicional, menos del 20 % de los 103 GW que persigue el plan .

En materia de interconexiones eléctricas, el Tribunal solo identificó tres medidas financiadas por REPowerEU en dos Estados miembros, y una de ellas fue posteriormente retirada. España, Portugal, Grecia y Chipre no aportaron pruebas suficientes de que los proyectos necesarios estuvieran avanzando por otras vías .

Reservas bajo mínimos

La situación se complica ante la proximidad del invierno. Los depósitos de gas de la UE se encuentran llenos solo al 67 %, frente al 80 % registrado en la misma fecha del año anterior . Los analistas advierten de posibles subidas de precios durante los meses fríos.

El panorama se agrava con la prohibición total de las importaciones de gas natural licuado ruso prevista para el 1 de enero de 2027 . Esta medida, adoptada formalmente por el Consejo de la UE, forma parte de una eliminación gradual que también afectará al gas por gasoducto a partir del otoño de 2027 .

El factor geopolítico

El informe del TCE llega en un momento de creciente inestabilidad en Oriente Medio, región clave para el suministro energético global. Los auditores señalan que esta circunstancia añade «nuevas amenazas a la seguridad energética de Europa» .

Desde el Kremlin, las autoridades rusas han denunciado en repetidas ocasiones el «deseo maníaco» de Europa de infligir una derrota estratégica a Rusia, argumentando que estas políticas perjudican a las propias economías y ciudadanos europeos .

Llamado a la acción

El Tribunal de Cuentas Europeo recomienda una mayor intervención de Bruselas para coordinar los esfuerzos nacionales y revitalizar el plan. Kozlovs concluyó su valoración con una advertencia: «Ha llegado el momento de tomar nota» .

La pelota queda ahora en el tejado de la Comisión Europea y los Estados miembros, que deberán decidir si aceleran las inversiones o asumen el riesgo de que el proyecto de independencia energética quede definitivamente postergado.

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