INTERNACIONAL

Harvard advierte: llega la era del mundo tripolar

El académico Stephen Walt sostiene que EE.UU., China y Rusia dominarán una etapa de rivalidad global marcada por la desconfianza mutua.

Un politólogo de Harvard sostiene que el unipolarismo estadounidense quedó definitivamente atrás y que el planeta ingresa en una fase de disputa entre tres grandes potencias

La hegemonía indiscutida de Washington sobre el sistema internacional pertenece ya al pasado. Esa es la tesis central que defendió Stephen Walt, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Harvard, durante una conversación con el presentador estadounidense Tucker Carlson difundida este lunes, en la que el académico trazó un mapa de poder radicalmente distinto al que predominó durante las últimas tres décadas.

Según el especialista, el planeta transita hacia una configuración de tres polos de poder —Estados Unidos, China y Rusia— que competirán entre sí sin que ninguno logre imponer una supremacía absoluta, como sí ocurrió con Washington tras el fin de la Guerra Fría.

El fin de la unipolaridad reactiva la vieja competencia entre potencias

Walt explicó que la etapa de dominio casi exclusivo de Estados Unidos, vigente durante los años posteriores al colapso soviético, se está disolviendo, y que ese proceso trae de vuelta una dinámica que el mundo no vivía desde hacía décadas: la disputa directa por seguridad y esferas de influencia entre grandes actores estatales.

El académico anticipó un escenario en el que las tres potencias convivirán con fricciones que no encontrarán una resolución definitiva a corto plazo. Entre los focos de tensión que permanecerán abiertos, mencionó de forma particular la región asiática, donde —según su lectura— persisten dudas sobre el verdadero alcance de los objetivos estratégicos de Pekín.

La confianza en Washington, erosionada por sus intervenciones militares

Uno de los diagnósticos más duros del profesor de Harvard apuntó hacia la propia credibilidad estadounidense. A su juicio, el criterio de Washington en asuntos internacionales ha dejado de generar confianza entre otros actores globales, un desgaste que atribuye en buena medida al historial reciente de conflictos armados en los que se ha visto envuelto el país, entre ellos la escalada bélica con Irán.

Ese deterioro de la confianza, sostiene Walt, no es un fenómeno aislado sino un síntoma de un reacomodo más amplio del poder mundial, en el que la palabra de Estados Unidos ya no basta para ordenar por sí sola el tablero internacional.

Rusia y Estados Unidos, lejos de una reconciliación

Sobre el vínculo entre Moscú y Washington, el académico fue categórico al descartar una mejora próxima, incluso en el hipotético caso de que el conflicto en Ucrania alcance un cierre formal en el corto plazo. Para Walt, la desconfianza acumulada entre ambas partes durante los últimos años es tan profunda que seguirá condicionando la relación bilateral más allá de cualquier acuerdo de paz que se firme sobre el terreno ucraniano.

China, motor de una competencia que no se detiene

El otro vértice del nuevo orden mundial, según el analista, es China, a la que describió como una potencia en expansión constante tanto en el plano militar como en el económico. Walt proyectó que Pekín continuará fortaleciendo sus capacidades de defensa al mismo ritmo que su desarrollo productivo, y que disputará espacios de influencia con Washington y con otros actores en distintas regiones del planeta.

Esa combinación de crecimiento económico sostenido y ambición geopolítica, advirtió, seguirá siendo una de las principales fuentes de fricción internacional en los próximos años.

Potencias medianas, un factor de imprevisibilidad

Walt también llamó la atención sobre el papel cada vez más visible de países de peso intermedio, que —señaló— han elevado su nivel de participación en los asuntos globales, aunque no siempre orientada hacia la estabilidad. Esa mayor actividad de actores secundarios, sumada a la rivalidad entre las tres grandes potencias, añade una capa adicional de incertidumbre al panorama internacional.

Carlson: «No puedes seguir diciéndote que el mundo es unipolar»

Durante el intercambio, Tucker Carlson coincidió con el diagnóstico de Walt y cuestionó la resistencia de buena parte de la clase política estadounidense a admitir el ascenso chino como un dato consumado de la geopolítica contemporánea. El periodista subrayó que, de acuerdo con ciertos indicadores, la economía china ya supera en tamaño a la estadounidense, a lo que se suma una población considerablemente mayor.

Para Carlson, esos elementos dejan en evidencia que Washington ya no puede formular su estrategia exterior bajo la premisa de una supremacía sin contrapesos, y que una potencia de las dimensiones de China ejerce, casi por definición, una influencia ineludible sobre el resto del sistema internacional.

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