Sheinbaum califica de «política» acusación de la DEA
La mandataria mexicana rechazó categóricamente los señalamientos del titular de la agencia antidrogas estadounidense, le exigió concentrarse en los problemas internos de su país y exigió respeto a la soberanía nacional.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, calificó este miércoles como «muy desafortunada» y con un claro trasfondo político la afirmación del titular de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrence C. Cole, quien sostuvo que existe una «conexión mortal» entre el Gobierno mexicano y las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico.
En su conferencia matutina desde Palacio Nacional, la mandataria no solo rechazó de manera rotunda los señalamientos del funcionario estadounidense, sino que redirigió el debate hacia lo que consideró las verdaderas prioridades que debería atender la agencia antidrogas: los graves problemas de producción, distribución y lavado de dinero que ocurren dentro del propio territorio estadounidense .
«Declaración política sin sustento», sentencia la Presidenta
Sheinbaum enfatizó que las palabras de Cole, pronunciadas durante la primera Cumbre por un Estados Unidos Libre de Fentanilo celebrada en Orlando, Florida, carecen de cualquier fundamento verificable y responden más a una narrativa política que a evidencias concretas .
«Me parece más una declaración política que una declaración de sustento. No tiene ningún fundamento lo que está diciendo», sentenció la jefa del Ejecutivo federal, quien cuestionó abiertamente la oportunidad del pronunciamiento, pues coincidió con el anuncio de su administración sobre una reducción histórica del 48 por ciento en los homicidios dolosos en México .
Para la mandataria, existe una contradicción insalvable entre las acusaciones de complicidad con el crimen organizado y los resultados positivos en materia de seguridad que ha presentado su gobierno. «Si un gobierno está vinculado con algún grupo delictivo, no puede haber disminución de delitos. Es una contradicción», argumentó, y estableció un contraste con el sexenio de Felipe Calderón, donde, según afirmó, la existencia de vínculos demostrados con una organización criminal derivó en un incremento de la violencia .
La DEA debería investigar en su propio país, exige Sheinbaum
Uno de los ejes centrales de la respuesta presidencial fue el cuestionamiento al enfoque de la agencia estadounidense, a la que acusó de desatender la problemática interna en su país para enfocarse en señalamientos contra otras naciones .
Sheinbaum recordó que Estados Unidos es el principal mercado consumidor de drogas a nivel mundial, y lanzó una serie de preguntas que, a su juicio, deberían ser prioridad para la DEA: «¿Quién la vende?, ¿cómo la venden?, ¿cómo la distribuyen?, ¿cómo lavan el dinero? Eso es algo que la DEA debería estar investigando» .
Además, la Presidenta subrayó que la producción de drogas sintéticas como las metanfetaminas no es un fenómeno exclusivo de México, sino que también ocurre en territorio estadounidense, y citó incluso series de televisión populares que retratan esta realidad. «Aquí lo dije una vez, hay una serie muy popular que muestra justamente eso, la fabricación en Estados Unidos de metanfetaminas. Es una realidad», puntualizó .
La polémica sobre los vínculos de agentes de la DEA con el narco
En un giro controversial, la mandataria recordó los antecedentes de corrupción dentro de la propia agencia estadounidense, mencionando el caso de Nicholas Palmieri, exjefe de la DEA en México, quien fue destituido por sus presuntos vínculos con abogados de narcotraficantes .
«Hay muchas cosas que la DEA tiene que hacer en su propio país y dentro de su propia organización, y no estar con declaraciones que en realidad son políticas», enfatizó Sheinbaum, al mencionar que existen «muchísimos casos» de agentes de la agencia que han estado vinculados a actividades ilícitas .
«A México se le respeta», sentencia la Presidenta
La mandataria fue tajante al cerrar su intervención con un mensaje de firmeza diplomática: «Negamos rotundamente las afirmaciones del titular de la DEA y lo conminamos a que trabaje mucho en Estados Unidos y dentro de su propia organización, y a que siga, en todo caso, colaborando con el Gobierno de México de manera respetuosa, porque a México se le respeta» .
Este episodio eleva la tensión en la relación bilateral en materia de seguridad, en un contexto donde la administración de Donald Trump ha endurecido su discurso contra los cárteles mexicanos y ha solicitado la extradición de varios funcionarios del gobierno de Sinaloa, incluido el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya . La respuesta de Sheinbaum establece una clara delimitación: la cooperación es posible, pero no a costa de la soberanía nacional.

