El cerco se estrecha: EE.UU. golpea el corazón turístico de Cuba
La administración Trump añade al Ministerio de Turismo y a nueve entidades más a su lista negra, en una escalada que La Habana califica de «criminal y genocida» y que busca asfixiar las fuentes de financiación del Estado cubano.
Washington D.C. — En un movimiento que tensa aún más la cuerda de las relaciones bilaterales, el gobierno de Estados Unidos ha desatado una nueva andanada de sanciones contra Cuba, esta vez apuntando directamente al corazón de su economía: el turismo. La decisión, anunciada por los Departamentos de Estado y del Tesoro, añade al Ministerio de Turismo y a otras nueve entidades cubanas a la lista de organizaciones sancionadas bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump el pasado mes de mayo. La medida, que busca desmantelar la «red de generación de ingresos» del régimen de La Habana, ha sido recibida con una condena inmediata y enérgica por parte del gobierno cubano, que la tilda como un acto de «guerra» y «castigo colectivo».
Sanciones con «propósito criminal y genocida»
La reacción de la mayor de las Antillas no se hizo esperar. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, utilizó su cuenta en la red social X para cargar con dureza contra la administración estadounidense. En un mensaje de tono grave, Rodríguez afirmó que el anuncio de estas nuevas medidas coercitivas es la «manifestación fehaciente del propósito criminal y genocida con que gobernantes estadounidenses se empeñan en castigar a toda la población del país» .
El jefe de la diplomacia cubana fue más allá al describir la nueva ofensiva de Washington como una continuación directa del bloqueo económico que ha sufrido la isla durante casi siete décadas. «El Gobierno de EE.UU. continúa reforzando la guerra contra el pueblo de Cuba, sus condiciones de vida y fuentes de sustento», sentenció Rodríguez, en un claro mensaje de que las sanciones no son un acto aislado, sino parte de una estrategia integral de asfixia .
El turismo en el punto de mira
La inclusión del Ministerio de Turismo en la lista de sancionados es particularmente significativa, ya que este sector representa una de las principales fuentes de divisas para la isla. Según la información divulgada por el gobierno estadounidense, la medida busca afectar directamente «las fuentes de financiación» del Estado cubano, golpeando una industria que, pese a las restricciones previas, se había mantenido como un pilar de la economía nacional .
Junto al Ministerio de Turismo, la lista negra incluye a entidades de peso como la Corporación Antillana Exportadora (ANTEX S.A.), el Grupo Empresarial de Comercio Exterior (GECOMEX), y empresas energéticas como Enetec S.A. y Coreydan S.A. . La administración Trump también ha designado a cuerpos de seguridad interna como las Milicias de Tropas Territoriales (MTT) y la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, a quienes acusa de ser parte del aparato represivo del gobierno y de realizar labores de vigilancia contra disidentes .
Una escalada progresiva
Esta nueva ronda de sanciones no es un hecho aislado, sino el último eslabón de una cadena de medidas punitivas que se han intensificado durante el año. La Orden Ejecutiva 14404, que blinda estas acciones, fue firmada por Donald Trump el 1 de mayo, declarando a Cuba una «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad de Estados Unidos .
Desde entonces, la maquinaria sancionadora no se ha detenido. A principios de junio, las sanciones alcanzaron al presidente Miguel Díaz-Canel y a su esposa, así como a familiares del expresidente Raúl Castro . Poco después, el cerco se extendió a la estatal petrolera CUPET, con el objetivo explícito de estrangular el suministro energético de la isla, una medida que el canciller Rodríguez equiparó a un «bloqueo naval» y un «acto de guerra» . La semana pasada, el propio Rodríguez calificó de «maccartista» la cumbre internacional convocada por el secretario de Estado Marco Rubio para «combatir el terrorismo de la extrema izquierda», a la que tachó de reunión basada en la «mentira» y que busca revivir el espíritu represor del Plan Cóndor .

