Lavrov reafirma apoyo total a Cuba ante el bloqueo de EE.UU.
En el marco de la cumbre BRICS, Rusia asegura respaldo político y material a la isla frente a la escalada de sanciones y presiones de Washington.
NUEVA DELHI – En un escenario de creciente tensión geopolítica, el Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ratificó este viernes el compromiso inquebrantable de Moscú con el Gobierno de Cuba. El anuncio se produjo tras una reunión bilateral con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, celebrada al margen del encuentro de cancilleres de los países BRICS en la capital india.
Durante el encuentro, que transcurrió en un ambiente descrito por ambas delegaciones como «amistoso y constructivo», Rusia dejó clara su postura: no solo aboga por el fin del bloqueo estadounidense, sino que está dispuesta a intervenir con apoyo material y diplomático directo.
Un frente común contra las medidas unilaterales
La declaración oficial de la Cancillería rusa fue contundente. Moscú no solo exige el cese inmediato del bloqueo económico, comercial y financiero que asfixia a la isla desde hace más de seis décadas, sino que demanda la exclusión de Cuba de la lista de «Estados patrocinadores del terrorismo», una designación que Lavrov calificó implícitamente como una herramienta de presión política injustificada.
«Moscú reafirma su voluntad de brindar a Cuba el respaldo político, diplomático y material que sea necesario en un contexto de escalada sin precedentes», reza el comunicado oficial.
Ambas naciones coincidieron en rechazar cualquier sanción que eluda la Carta de las Naciones Unidas, subrayando que estas medidas unilaterales vulneran el derecho internacional y la soberanía de los Estados.
La «Emergencia Nacional» de Washington: ¿Seguridad o Estrategia?
La reunión en Nueva Delhi ocurre en un momento crítico. El pasado 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva declarando una «emergencia nacional», argumentando que Cuba representa una «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad estadounidense.
Washington acusa a La Habana de:
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Alinearse con potencias hostiles.
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Albergar grupos terroristas transnacionales.
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Permitir el despliegue de capacidades militares de inteligencia de Rusia y China en suelo caribeño.
Como respuesta, la Casa Blanca ha amenazado con imponer aranceles a países que suministren petróleo a la isla, intensificando un cerco que busca paralizar la ya debilitada economía cubana.
Reacción de La Habana: Resistencia y soberanía
El Gobierno cubano no ha tardado en responder. La administración de la isla ha rechazado sistemáticamente las alegaciones de Washington, calificándolas de infundadas. El presidente cubano fue enfático al describir las políticas de la administración Trump como una muestra de una naturaleza «criminal y genocida», acusando a una «camarilla» en Washington de secuestrar la política exterior para intereses personales.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, ya ha advertido que el endurecimiento de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional es solo el comienzo de una nueva fase de restricciones que busca un cambio de sistema en la nación antillana.
El papel de los BRICS en la nueva geopolítica
El respaldo de Lavrov en el foro de los BRICS no es casual. Rusia busca consolidar su influencia en el Caribe y enviar un mensaje claro a Occidente: Cuba no está sola. La revisión de la agenda bilateral entre Lavrov y Rodríguez Parrilla apunta a un fortalecimiento de los lazos logísticos y energéticos, elementos vitales para que Cuba logre sortear las nuevas sanciones anunciadas por la Casa Blanca.

