INTERNACIONALPOLITICASEGURIDAD

Trump presume victoria sobre Irán en pleno mitin en Nebraska

El mandatario asegura que la guerra terminará “muy pronto” y que el petróleo es más barato que con Biden, pese a que el crudo sigue sobre los 100 dólares por el conflicto en Ormuz.

Un mensaje de victoria anticipada en territorio clave

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a utilizar este lunes el escenario de un mitin de campaña para proyectar una imagen de contundencia militar en el conflicto que su país mantiene contra Irán desde febrero pasado. Durante un acto en Grand Island, Nebraska —una plaza donde los republicanos se juegan un escaño en el Senado y un puesto decisivo en la Cámara de Representantes de cara a los comicios de noviembre—, el mandatario afirmó sin matices que sus fuerzas armadas están propinando una derrota contundente a la República Islámica.

“Por cierto, le estamos partiendo el trasero a Irán. ¿Saben eso, verdad? Va a terminar de una manera u otra. Va a terminar muy pronto”, declaró Trump ante una audiencia movilizada por la recta final de la campaña de medio término.

La frase, pronunciada con el tono coloquial y provocador que caracteriza sus apariciones públicas, resume la narrativa que el presidente ha construido alrededor de un conflicto que ya supera los siete meses de duración y que, según sus propias promesas iniciales, debía resolverse en cuestión de semanas.


La contradicción entre el discurso y el mercado

Uno de los puntos más llamativos del discurso presidencial fue su caracterización del panorama energético. Trump sostuvo que los precios del combustible “han estado desplomándose” y aseguró que el petróleo se encuentra ahora más barato que durante la administración de Joe Biden.

Sin embargo, los datos del mercado contradicen esa afirmación. Al cierre de la jornada del lunes, el crudo Brent —referencia internacional— cotizaba alrededor de los 100 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate se mantenía en el entorno de los 89 a 90 dólares. La persistencia de estos niveles responde directamente al recrudecimiento del conflicto con Irán y a la incertidumbre que genera la situación en el estrecho de Ormuz, una arteria por la que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo consumido a nivel mundial.

La recuperación de los flujos de crudo en Ormuz ha sido parcial: si bien los volúmenes se han acercado a los niveles previos a la guerra, las exportaciones de productos refinados —diésel, gasolina de aviación y otros— siguen muy por debajo de lo habitual, manteniendo una presión estructural sobre los precios internacionales.


Campaña, encuestas y una pregunta incómoda

El mitin de Grand Island no fue únicamente un ejercicio de retórica bélica. Trump también aprovechó su intervención para responder con visible irritación a una periodista de CNN que le preguntó sobre el deterioro de su imagen entre los votantes latinoamericanos, un segmento que fue clave para su victoria en 2024.

“Me va muy bien. No, no. Eres noticias falsas. Eres CNN. Mis números en las encuestas son excelentes. Todo lo que tienes que hacer es mirar las multitudes que estamos atrayendo”, replicó el presidente, interrumpiendo la pregunta.

Los datos, sin embargo, ofrecen una fotografía distinta. Una encuesta de NBC News y Telemundo difundida el domingo indica que solo el 27% de los votantes latinos aprueba el desempeño general de Trump, mientras que un 20% respalda su gestión del costo de vida. En 2024, el mandatario había obtenido un 46% del voto latino, un porcentaje que ahora parece lejano.

El sondeo también revela que, por un margen de 24 puntos (59% frente a 35%), los votantes latinos prefieren que los demócratas controlen el Congreso tras las elecciones de noviembre.


El contexto de una guerra que se prolonga

El conflicto entre Estados Unidos e Irán, iniciado en febrero pasado con ataques conjuntos con Israel, ha transitado por múltiples fases sin alcanzar una resolución definitiva. Trump ha oscilado entre amenazas de “aniquilación” total contra Teherán —como las formuladas en una entrevista con la revista Time a principios de octubre— y predicciones de un final inminente.

Mientras tanto, el Pentágono ha reforzado su presencia en la región con el despliegue de un tercer grupo de ataque de portaaviones y miles de efectivos adicionales, movimientos que algunos analistas interpretan como una preparación para una escalada mayor una vez concluidas las elecciones de medio término.

La guerra ha tenido consecuencias que exceden el ámbito militar. Los precios de los combustibles en Estados Unidos se mantienen elevados, el diésel alcanzó récords históricos el mes pasado y el estrecho de Ormuz se ha convertido en el epicentro de una disputa estratégica que, según algunos observadores, podría terminar otorgando a Irán un papel protagónico en la gobernanza de esa vía marítima que no tenía antes del conflicto.


Un cierre anunciado que no llega

La promesa de Trump de que la guerra terminará “muy pronto” resuena en un contexto donde las condiciones para una salida negociada siguen siendo esquivas. Irán ha rechazado las propuestas estadounidenses sobre Ormuz por considerarlas insuficientes, y las conversaciones diplomáticas —cuando han existido— no han producido avances concretos.

Para el presidente, el final del conflicto parece estar atado más a un cálculo político que a una realidad sobre el terreno. A pocas semanas de unos comicios que definirán el equilibrio de poder en Washington, el mensaje de victoria anticipada busca capitalizar el desgaste bélico como un activo electoral, incluso cuando las encuestas —y los precios del petróleo— cuentan una historia diferente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *