China aumenta compra de oro y desconcierta al mercado
Pekín supera en ocho meses las importaciones de todo 2025 y reduce su deuda de EE.UU. a mínimos de 2008; analistas ven una estrategia de fondo.
Un ritmo de compras sin precedentes
China está comprando oro a una velocidad que no se había visto en años. Entre enero y agosto de 2026, las importaciones del metal amarillo superaron las 1.000 toneladas, un volumen que ya rebasa el de todo el ejercicio anterior. En términos monetarios, las adquisiciones sumaron 158.800 millones de dólares, la cifra más alta registrada para un período equivalente. Para dimensionar el salto, en el conjunto de 2025 el país había importado oro por 96.500 millones de dólares.
Detrás del auge confluyen varios factores. La demanda de los inversores locales se ha mantenido firme y la fortaleza del yuan ha abaratado en términos relativos las compras en el exterior. Los fondos cotizados (ETF) chinos incorporaron alrededor de 44 toneladas hasta agosto, un 18 % más que al inicio del año. Además, el banco central realizó en ese mes su mayor adquisición de lingotes desde 2023.
Las cifras oficiales, ¿son la punta del iceberg?
Los datos publicados podrían no reflejar el verdadero alcance de la acumulación. Según analistas de Goldman Sachs, el Banco Popular de China estaría comprando más de lo que declara. El ejemplo que citan es el de mayo: cerca de 48 toneladas habrían transitado por el mercado de Londres, mientras que en los informes oficiales solo constaron 10.
Menos bonos estadounidenses
En paralelo, Pekín continúa recortando su exposición a la deuda de Estados Unidos. En julio, sus tenencias de bonos del Tesoro descendieron hasta los 618.000 millones de dólares, el nivel más bajo desde agosto de 2008.
Una estrategia a largo plazo
Para Natalia Milchakova, analista principal de Freedom Global, la coincidencia entre el récord de importaciones de oro y la venta de deuda estadounidense no es casual. Lo interpreta como una estrategia de largo aliento, cuyo objetivo iría más allá de diversificar reservas: reducir el peso del dólar y sustituirlo, en parte, por oro.
Un movimiento en esa línea fue la apertura, el año pasado, del primer depósito ‘offshore’ de oro de China en Hong Kong, diseñado para facilitar operaciones en yuanes y otras divisas al margen del sistema del dólar. Milchakova sostiene, además, que Pekín podría estar blindando sus reservas ante eventuales sanciones de Washington contra el Banco Popular de China.
Discreción para no encender el mercado
El experto financiero y empresario Alexánder Vínnik aporta otra lectura. Según su análisis, China ya sostiene el mercado del oro y representa aproximadamente el 11 % del total. Su tesis es que el país compra más de lo que muestra para no avivar la fiebre entre los inversores ni exponer ante el mundo la estructura completa de sus reservas.
Un mensaje que el mercado observa con atención
Sea por diversificación, por desdolarización o por prevención ante sanciones, el patrón es nítido: Pekín acumula oro mientras se aleja de la deuda estadounidense. Con cifras oficiales que podrían quedarse cortas, el mercado global sigue de cerca cada movimiento del gigante asiático.

