Israel amenaza con llevar a Irán «a la Edad de Piedra»
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advierte que cualquier ataque de Irán eliminaría todas las restricciones defensivas y ofensivas de Tel Aviv, abriendo la puerta a una ofensiva total contra infraestructuras críticas del país persa.
En una escalada retórica sin precedentes, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, lanzó una advertencia que ha sacudido los cimientos de la ya tensa relación entre ambas naciones. En declaraciones recogidas por su oficina, Katz afirmó que una agresión armada por parte de Irán contra el Estado hebreo «nos liberaría de cualquier restricción existente» para atacar al país persa, con el objetivo explícito de enviar a Irán «profundamente a la Edad de Piedra y a la era de la oscuridad» . La amenaza incluye el ataque a «toda la infraestructura nacional, militar y civil iraní», con especial mención a sus instalaciones energéticas .
Un escenario de confrontación inminente
El ministro Katz justificó su contundente declaración al señalar que el liderazgo iraní comprende perfectamente las razones que le han llevado a evitar hasta ahora un ataque directo contra Israel. Sin embargo, lanzó una advertencia aún más preocupante: existen señales que sugieren que la grave presión económica que asfixia a Teherán, combinada con el temor a una insurrección interna, podría empujar a las autoridades iraníes a tomar medidas desesperadas .
«Estamos observando indicios de que la enorme presión económica bajo la que se encuentra Irán, así como el temor a un levantamiento y al colapso del régimen, podrían llevar al país a acciones desesperadas», declaró Katz . Esta valoración sitúa el conflicto potencial no solo en el ámbito geopolítico, sino también en el frágil equilibrio interno del régimen de los ayatolás.
Preparación militar y contexto regional
Ante este escenario de confrontación inminente, el ministro enfatizó que Tel Aviv se encuentra «plenamente preparado» para responder tanto en el frente defensivo como en el ofensivo. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) están «completamente compuestas y listas» para cualquier eventualidad, aseguró Katz, subrayando la disposición operativa del país para una guerra a gran escala .
Paralelamente, el ministro de Defensa israelí ya había advertido previamente que Israel se está preparando para la posibilidad de un ataque iraní durante las próximas festividades judías, señalando que Teherán «suele atacar en días festivos» . Esta previsión añade un componente temporal crítico a la escalada de tensiones.
La advertencia de Katz se produce en un contexto regional ya de por sí explosivo. Estados Unidos ha llevado a cabo recientemente una serie de ataques contra objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), mientras que Irán ha respondido con ofensivas contra bases estadounidenses en Jordania, Kuwait, Baréin e Irak . El conflicto se ha extendido al estratégico estrecho de Ormuz, donde Irán ha amenazado con bloquear el paso marítimo en respuesta a las acciones estadounidenses .
Implicaciones geopolíticas y económicas
La crisis en Oriente Próximo ya está teniendo repercusiones globales. Los mercados financieros operan con extrema cautela ante la tensión geopolítica, con el precio del petróleo Brent acercándose a los 98 dólares por barril y el oro escalando posiciones como valor refugio . Catar ha advertido que la falta de resolución del conflicto en el estrecho de Ormuz podría desatar «una nueva escalada militar de alcance regional» .
Por su parte, fuentes de la inteligencia israelí citadas por medios internacionales señalan que, en caso de escalada, los objetivos militares prioritarios de Israel serían las instalaciones nucleares iraníes, mientras que la infraestructura energética y de transporte quedarían como objetivos secundarios . Esta estrategia apunta directamente al corazón del programa nuclear iraní, un punto de fricción histórica entre ambas naciones.
Las declaraciones de Katz representan un endurecimiento significativo de la postura israelí, que ya no se limita a disuadir a Irán, sino que establece parámetros concretos para una respuesta militar masiva que, según sus propias palabras, no tendría precedentes en la historia del conflicto entre ambas naciones.

