Justicia colombiana frena la fe oficial del presidente
Un fallo judicial sin precedentes obliga al mandatario a disculparse por incluir ritos católicos, evangélicos y judíos en su investidura, reivindicando el carácter laico del Estado.
Un fallo judicial sacude la investidura presidencial: ordenan a De la Espriella disculparse por romper la neutralidad religiosa
En una decisión que ha generado un profundo debate sobre los límites entre la fe personal y el ejercicio del poder público, un juez de Bogotá ordenó al presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ofrecer disculpas públicas al país. El fallo, emitido en primera instancia por el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de la capital, considera que el mandatario vulneró el principio de neutralidad religiosa del Estado durante su ceremonia de investidura, celebrada el pasado 7 de agosto en la ciudad de Cali .
La resolución judicial, que responde a una acción de tutela interpuesta por el ciudadano Omar Alberto Franco Becerra, sienta un precedente crucial en la nación andina. Establece que, aunque los funcionarios públicos gozan del derecho a la libertad de culto, deben abstenerse de proyectar sus creencias personales en los actos oficiales, preservando así la imparcialidad que exige la Constitución de 1991 .
Un acto de fe que cruza la línea constitucional
La controversia se originó en el segmento final de la ceremonia de traspaso de mando, desarrollado en la Arena USC de Cali. Lo que se denominó en el orden del día como un espacio de «invocación y alabanza» contó con la participación de líderes de tres confesiones distintas: el rabino David Michaan, quien leyó versículos del Antiguo Testamento y culminó con un sonoro «Viva Colombia y viva Israel»; el pastor evangélico Eduardo Cañas Estrada; y el monseñor Francisco Javier Múnera, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia .
El carácter religioso del evento se vio reforzado por la presencia de una imagen de la Virgen de Fátima y la interpretación del Hallelujah de Leonard Cohen como alabanza mariana . Para el juzgador, estos elementos, lejos de ser un acto personal del mandatario, «contravienen la neutralidad religiosa inherente al cargo», ya que asociaron la investidura presidencial con una inclinación hacia credos particulares .
Las medidas correctivas: disculpas, directivas y plenaria
El fallo judicial no se limita a una simple amonestación, sino que impone un calendario de acciones correctivas. En primer lugar, ordena al presidente De la Espriella que, en una alocución de radio y televisión programada para el martes 30 de septiembre de 2026 a las 7:00 p.m., ofrezca sus disculpas al pueblo colombiano . En dicha intervención, el mandatario deberá manifestar su compromiso de abstenerse «de incurrir en conductas que lleven aparejado su inclinación a la iglesia católica o a cualquier otro credo particular» en el ejercicio de sus funciones .
Además, el presidente deberá emitir una directiva presidencial dirigida a todos los servidores públicos para que «respeten y hagan respetar la neutralidad religiosa del Estado en todos los actos que en ejercicio de sus funciones ejecuten» . Esta orden busca establecer un criterio claro para toda la administración, evitando que futuros eventos oficiales reproduzcan la misma situación .
La decisión también alcanza al presidente del Congreso, Honorio Henríquez, ya que la investidura se realizó durante una sesión parlamentaria. Se le ha ordenado que ofrezca sus disculpas en una plenaria agendada para la última semana de septiembre de 2026 . Sin embargo, los líderes religiosos que oficiaron los ritos han quedado excluidos de esta obligación de disculpa pública, centrando la responsabilidad en las altas autoridades del Estado .
Un debate nacional sobre la laicidad del Estado
La sentencia, que aún puede ser apelada ante el Tribunal Superior de Bogotá, ha reavivado el debate sobre el carácter laico del Estado colombiano . Las reacciones políticas no se hicieron esperar. La senadora Jennifer Pedraza celebró la decisión, advirtiendo que «a Colombia le costó décadas separar, de manera sabia, el Estado de la(s) religión(es). No podemos retroceder» . En contraste, figuras cercanas al oficialismo, como la exsenadora María del Rosario Guerra, calificaron la decisión como «inaceptable», argumentando que el presidente tiene derecho a expresar su fe como la mayoría de los colombianos .
Esta no es la primera controversia en torno a las expresiones religiosas del presidente De la Espriella, quien ha reconocido haber vivido una «transformación espiritual» que lo llevó de declararse ateo a poner a Dios en el centro de su proyecto político . Sin embargo, el fallo judicial subraya que, aunque la libertad de conciencia es inviolable, el ejercicio del poder público debe permanecer ajeno a cualquier credo para garantizar los derechos de todos los ciudadanos, creyentes y no creyentes .

