Putin encabeza el homenaje a los caídos de la Gran Guerra Patria
El presidente ruso depositó una ofrenda floral ante la Tumba del Soldado Desconocido, en una ceremonia que evoca la memoria de los 27 millones de víctimas soviéticas y reafirma el discurso oficial sobre la lucha contra el nazismo.
Moscú, 22 de junio de 2026
En una jornada marcada por el recogimiento y la solemnidad, el presidente de la Federación de Rusia, Vladímir Putin, encabezó este lunes los actos centrales conmemorativos del 85º aniversario del inicio de la Gran Guerra Patria, la etapa soviética de la Segunda Guerra Mundial .
El mandatario ruso se presentó en los Jardines de Alejandro, a los pies de la muralla del Kremlin, para rendir tributo a los millones de soldados y civiles que perecieron durante la invasión de la Alemania nazi, ocurrida el 22 de junio de 1941 . La fecha es recordada en Rusia como el Día de la Memoria y el Dolor, un momento de reflexión nacional sobre las tragedias y los sacrificios de aquella contienda.
Una ceremonia cargada de simbolismo
Pasadas las primeras horas de la mañana, la guardia de honor depositó una corona de flores rojas al pie de la Tumba del Soldado Desconocido, mientras una marcha fúnebre acompañaba el acto . Posteriormente, Putin se arrodilló ante el monumento, inclinó la cabeza y guardó un prolongado minuto de silencio en honor a los caídos, en un gesto que se ha convertido en tradición anual en esta fecha .
El jefe del Kremlin no se limitó a la ofrenda principal. Como parte de la ceremonia, también colocó flores en los memoriales dedicados a las «Ciudades Heroicas», un título honorífico que la Unión Soviética y, posteriormente, Rusia han concedido a aquellas urbes que ofrecieron una resistencia excepcional contra las fuerzas del Eje . Entre los memoriales homenajeados se encontraban los correspondientes a Kiev y Odesa, actualmente en territorio ucraniano, un gesto con profundas connotaciones políticas en el contexto actual .
El peso de la historia y la memoria oficial
El acto estuvo encabezado por Putin y contó con la presencia del ministro de Defensa, Andréi Beloúsov, además de veteranos de guerra y estudiantes de academias militares . La conmemoración sirve como un pilar fundamental del relato histórico defendido por el Kremlin, que subraya el papel decisivo del pueblo soviético en la derrota del nazismo .
Las cifras oficiales de la contienda, frecuentemente citadas por las autoridades rusas, hablan de aproximadamente 27 millones de víctimas entre civiles y personal militar, lo que representa una de las pérdidas humanas más devastadoras de la historia moderna .
En su discurso, la narrativa oficial vuelve a vincular el pasado con el presente, insistiendo en la defensa de la «verdad histórica» frente a lo que consideran intentos de Occidente por tergiversar el legado de la guerra . La propaganda estatal ha reforzado el concepto de «genocidio del pueblo soviético» a manos de los invasores alemanes, estableciendo un paralelismo con el conflicto actual en Ucrania, donde el Kremlin afirma estar combatiendo nuevamente el nazismo .

