Alerta Nuclear: Rusia acusa a EE.UU. de provocación
El ministro de Defensa ruso, Andréi Beloúsov, denuncia que Washington realiza ejercicios regulares de ataques nucleares preventivos contra su territorio, en un contexto de desmantelamiento de los tratados de control de armas.
El Consejo de Seguridad de Rusia presidida por Vladímir Putin, el ministro de Defensa, Andréi Beloúsov, lanzó una grave acusación: Estados Unidos está realizando ejercicios militares que simulan un primer ataque nuclear preventivo contra territorio ruso. Según Beloúsov, estas maniobras no son un hecho aislado, sino una práctica regular que forma parte de una «destrucción del sistema de estabilidad» estratégica global.
La declaración más contundente se refirió al ejercicio Global Thunder 2025, llevado a cabo en octubre, que incluyó explícitamente la práctica de «ataques nucleares preventivos con misiles contra territorio ruso». Beloúsov describió esta acción como un «conjunto único de medidas» que incrementa «de forma sustancial el nivel de peligro militar para Rusia».
La Amenaza Inminente: Misiles a Minutos
El titular de la defensa rusa detalló la amenaza concreta. Aseguró que Washington planea desplegar misiles en Europa y la región de Asia-Pacífico cuyo tiempo de vuelo desde Alegia hasta el corazón de Rusia sería de apenas seis a siete minutos, dejando una ventana de respuesta extremadamente reducida. Además, confirmó que EE.UU. desarrolla un nuevo misil intercontinental con una ojiva nuclear y un alcance de 13.000 kilómetros.
Beloúsov enmarcó estas acciones dentro de una estrategia más amplia de Washington, que ha abandonado «de forma consecuente» tratados clave de control de armamentos. Este desmantelamiento, recalcó, podría ser un paso «totalmente lógico» hacia la destrucción del frágil equilibrio estratégico mundial.
Pruebas y Respuestas «Simétricas»
El contexto inmediato de estas declaraciones lo proporciona el reciente lanzamiento de prueba de un misil balístico intercontinental Minuteman III no armado desde la base Vandenberg en California. Aunque el Comando de Ataque Global de la Fuerza Aérea estadounidense (AFGSC) lo calificó como una actividad «rutinaria y periódica», la prueba adquiere un nuevo significado tras las declaraciones del expresidente Donald Trump, quien la semana pasada ordenó iniciar ensayos nucleares «de inmediato», justificándolos por los programas de prueba de «otros países».
Desde el Kremlin, la respuesta ha sido firme. El presidente Putin afirmó que Rusia no amenaza a nadie, pero prosigue con el desarrollo de su potencial nuclear tal como lo anunció. Por su parte, el portavoz Dmitri Peskov fue más allá, advirtiendo que si algún país abandona la moratoria voluntaria sobre las pruebas nucleares, Moscú responderá de manera «simétrica».
Esta escalada retórica y de acciones tácticas, con acusaciones de ejercicios de ataque nuclear preventivo y pruebas de misiles, marca un punto álgido en la tensión entre las dos mayores potencias nucleares del mundo, reviviendo los fantasmas de la Guerra Fría en un escenario global ya de por sí inestable.

