México rechaza intervención extranjera ante rumores de EE.UU.
La presidenta Sheinbaum defiende la soberanía nacional y rechaza categóricamente cualquier incursión militar terrestre extranjera para combatir a los cárteles, enfatizando la justicia social.
Un mensaje contundente que marca la línea de su gobierno en materia de seguridad, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, advirtió este lunes que no permitirá bajo ninguna circunstancia la intervención extranjera de ningún otro país en la lucha contra el narcotráfico. La declaración se produce en un contexto de creciente tensión tras los reportes de la cadena NBC News que aseguran que el Gobierno de Estados Unidos planea el envío de tropas y oficiales de inteligencia a territorio mexicano.
«¿La intervención? No. México es un país libre y soberano (…), aceptamos la ayuda en información, en inteligencia, pero la intervención no», afirmó la mandataria con firmeza durante una conferencia de prensa. El asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, evento que conmocionó al país, sirvió de escenario para esta crucial aclaración sobre la postura mexicana.
Sheinbaum no solo cerró la puerta a una posible incursión militar, sino que delineó el pilar fundamental de su estrategia de seguridad: «la única manera de construir paz y seguridad es la justicia, la justicia social y un verdadero sistema de justicia en donde haya cero impunidad». Prometió que el asesinato de Manzo no quedará impune y que el Gobierno federal reforzará el apoyo al estado de Michoacán.
Un Rechazo Histórico y una Crítica a Estrategias Fallidas
La posición de Sheinbaum representa una continuidad en la política de soberanía nacional. En ocasiones anteriores, el entonces presidente Donald Trump ya le había propuesto su «ayuda» militar, ofrecimientos que fueron rechazados de manera sistemática. No obstante, los recientes rumores, avivados por el violento crimen en Uruapan, han llevado el tema nuevamente a la palestra.
Desde su tribuna, la presidenta aprovechó para denostar a quienes, a raíz de la violencia, proponen regresar a la estrategia de «guerra narco» que inició el expresidente Felipe Calderón en 2006. «Eso no funcionó. Es más, es lo que llevó a la situación de violencia en Michoacán. La guerra contra el narco no funcionó, al contrario, fue lo que generó esta violencia que apenas estamos disminuyendo», explicó, estableciendo una clara distancia de las políticas que, a su juicio, solo exacerbaron el problema.
Advertencia Contra las «Tentaciones Autoritarias»
En un punto igualmente significativo de su intervención, Sheinbaum lanzó una advertencia contra lo que calificó como «tentaciones autoritarias». Se refirió específicamente a las propuestas que circulan en algunos sectores que abogan por cometer ejecuciones extrajudiciales. La mandataria fue enfática al asegurar que tales actos «jamás ocurrirán» bajo su gestión. «No nos vamos a rendir nunca», afirmó, subrayando su compromiso con el Estado de Derecho.
Finalmente, en relación con las protestas registradas en Michoacán tras el asesinato del alcalde Manzo, Sheinbaum reconoció que el dolor y la indignación ciudadana son «naturales» por tratarse de un hombre muy querido. Sin embargo, lamentó que algunos actores estén haciendo un «uso político» de la tragedia, afirmando que, en realidad, «ni siquiera hay empatía con lo que ocurrió, al contrario, es el uso de este momento».
Con esta postura, el gobierno de Sheinbaum define los límites de la cooperación internacional en seguridad y reafirma su apuesta por un modelo que prioriza la justicia social y la construcción de instituciones sobre el uso de la fuerza militar, tanto nacional como extranjera.

