Tormenta Melissa amenaza con devastar Jamaica
La tormenta tropical Melissa podría convertirse en huracán categoría 4, con lluvias torrenciales, marejadas y vientos destructivos sobre Jamaica y Haití.
Melissa se intensifica rumbo a Jamaica: el Caribe se prepara para un impacto devastador
La tormenta tropical Melissa continúa su trayectoria lenta pero amenazante hacia el Caribe occidental, con pronósticos que apuntan a una rápida intensificación hasta convertirse en un huracán de categoría 4 o incluso 5, lo que podría marcar uno de los eventos meteorológicos más destructivos en la historia reciente de Jamaica.
Una amenaza múltiple y prolongada
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) advirtió que Jamaica será el epicentro de una triple amenaza: lluvias torrenciales, vientos huracanados y marejadas ciclónicas. El fenómeno podría tocar tierra entre la noche del lunes y la madrugada del martes, generando condiciones potencialmente catastróficas.
La tormenta, actualmente ubicada a unos 249 kilómetros al sureste de Kingston, mantiene vientos sostenidos de 112 km/h y se desplaza con lentitud, lo que agrava la acumulación de lluvia en las mismas zonas durante días consecutivos. Esta característica, según los meteorólogos, es uno de los factores más preocupantes del pronóstico.
Haití y República Dominicana ya sufren los estragos
Los primeros efectos de Melissa se han sentido con fuerza en Haití y República Dominicana, donde las lluvias torrenciales han provocado inundaciones y deslizamientos de tierra.
Hasta el momento, se reportan al menos cuatro fallecidos, tres en Haití y uno en territorio dominicano. Más de mil personas han sido evacuadas o desplazadas, y las autoridades locales advierten que las lluvias continuarán durante el fin de semana.
El sur de Haití se mantiene bajo alerta de huracán, mientras que los organismos de protección civil refuerzan la vigilancia en comunidades rurales donde las carreteras podrían quedar incomunicadas por deslizamientos.
Preparativos en Jamaica: alerta máxima
Ante el inminente impacto, el gobierno jamaicano ha decretado un estado de emergencia preventiva. El ministro de Salud, Christopher Tufton, informó que todos los hospitales públicos han activado protocolos de emergencia, suspendiendo cirugías no urgentes para asegurar disponibilidad de camas.
Por su parte, el ministro de Transporte, Daryl Vaz, advirtió que los aeropuertos podrían cerrar en las próximas 24 horas, una vez que se emita la advertencia oficial de huracán.
El primer ministro Andrew Holness exhortó a la población a no subestimar la amenaza:
“Se les ha avisado con suficiente antelación que Melissa podría ser desastrosa. Tomen todas las medidas posibles para protegerse y proteger sus hogares.”
Una tormenta alimentada por un mar más cálido
Expertos meteorológicos señalan que Melissa se fortalece sobre un Caribe excepcionalmente cálido, donde las temperaturas oceánicas profundas impiden el enfriamiento natural del agua que suele debilitar a los huracanes.
El resultado: un sistema con alto potencial de intensificación explosiva, alimentado por el calor acumulado en el mar.
Este fenómeno, advierten los científicos, es cada vez más común debido al calentamiento global causado por la quema de combustibles fósiles. De hecho, tres de los cuatro huracanes del Atlántico en la actual temporada —Erin, Gabrielle y Humberto— han mostrado incrementos súbitos de intensidad similares al que ahora se observa con Melissa.
Lluvias históricas y riesgo extremo
Los modelos meteorológicos proyectan acumulaciones de lluvia de hasta 635 milímetros en Jamaica y el suroeste de Haití, con máximos locales de 895 milímetros en la península de Tiburón.
Estas precipitaciones equivalen a varios meses de lluvia en menos de una semana, lo que eleva el riesgo de inundaciones generalizadas y deslizamientos de tierra.
El este de Cuba, las Islas Turcas y Caicos y el sur de las Bahamas podrían ser los siguientes en experimentar fuertes vientos, marejadas y lluvias intensas conforme la tormenta avance al oeste-noroeste.
Lecciones del pasado y un futuro incierto
La lenta velocidad de desplazamiento de Melissa recuerda a huracanes como Harvey (2017) y Dorian (2019), que permanecieron estacionarios durante días, descargando cantidades históricas de lluvia sobre Texas y las Bahamas, respectivamente.
La combinación de movimiento lento, relieve montañoso y mar cálido conforma el escenario perfecto para una catástrofe natural de gran escala.
Mientras Jamaica se prepara para lo peor, la comunidad internacional sigue con atención el desarrollo de Melissa, un recordatorio contundente de que el cambio climático intensifica los desastres naturales en regiones vulnerables como el Caribe.
Fuente: Centros Meteorológicos del Caribe, NHC, agencias de protección civil de Haití y Jamaica.

