Cae el general He Weidong en nueva purga militar china
Purga en la cúpula militar china: cae el general He Weidong
El Ministerio de Defensa de China anunció este viernes la destitución y procesamiento del general He Weidong, uno de los comandantes más poderosos del país, por corrupción y abuso de poder, en un nuevo capítulo de la campaña anticorrupción impulsada por el presidente Xi Jinping.
He Weidong no era un funcionario menor. Además de ser miembro del Politburó —el máximo órgano ejecutivo del Partido Comunista Chino (PCCh), compuesto por 24 miembros—, ocupaba el cargo de vicepresidente de la Comisión Militar Central (CMC), entidad que dirige las Fuerzas Armadas. En la jerarquía del poder militar, He se situaba únicamente por debajo de Xi Jinping y de otro alto comandante, lo que hacía de él una figura clave dentro del entramado militar y político del país.
Un golpe interno antes de una reunión clave del Partido
La destitución de He se produce apenas días antes de la cuarta sesión plenaria del Comité Central del PCCh, un encuentro crucial donde se discutirá la consolidación de la unidad interna y un nuevo plan quinquenal en medio de crecientes tensiones con Estados Unidos.
De acuerdo con el South China Morning Post, He Weidong es el primer miembro activo del Politburó en enfrentar una investigación de este tipo, y el tercer integrante de la Comisión Militar Central en ser removido desde 2022. Su caída, según analistas, envía un mensaje claro sobre la voluntad de Xi Jinping de mantener un control absoluto sobre el Ejército Popular de Liberación (EPL) y evitar fisuras en la estructura de poder.
Ocho generales más bajo investigación
El portavoz del Ministerio de Defensa, Zhang Xiaogang, informó que otros ocho altos mandos militares también están siendo investigados por “violaciones graves de la disciplina del partido” y recibieron sanciones similares.
Zhang declaró que las medidas reflejan “la tolerancia cero hacia los elementos corruptos en las filas del Ejército”, y añadió que las investigaciones son un “gran logro” en la lucha anticorrupción del Partido y las Fuerzas Armadas.
La decisión, sin embargo, también refuerza la narrativa del poder centralizado de Xi, quien busca blindar la lealtad de las fuerzas militares en un contexto de rivalidad estratégica con Estados Unidos, el incremento de tensiones en el estrecho de Taiwán y la modernización acelerada del aparato militar chino.
Xi Jinping y la cruzada contra la corrupción
Desde que asumió el poder en 2012, Xi Jinping ha hecho de la lucha contra la corrupción uno de los pilares de su mandato. La campaña, que comenzó como una iniciativa para limpiar las estructuras del Partido, se ha extendido al sector militar, empresarial, energético y de infraestructura.
A inicios de 2024, Xi insistió ante el Politburó en la necesidad de “mejorar la ecología política del país”, una metáfora para erradicar las redes clientelares que, según él, debilitan la autoridad del Estado. Prometió perseguir tanto a “tigres” (altos funcionarios) como a “moscas y hormigas” (figuras menores de la administración), dejando claro que ninguna figura, por poderosa que sea, está fuera del alcance del Partido.
Una advertencia al interior del poder chino
La caída de He Weidong representa un mensaje interno de disciplina política en el momento en que Xi busca cohesionar al Partido frente a los desafíos económicos y geopolíticos. Aunque oficialmente enmarcada en una campaña de “integridad moral y transparencia”, esta purga también puede interpretarse como un acto de consolidación del poder personal del presidente sobre el aparato militar, tradicionalmente una de las estructuras más autónomas dentro del régimen.
La investigación sobre He Weidong podría, además, repercutir en las alianzas internas del Partido, justo cuando China define su estrategia para los próximos cinco años. Lo que está en juego no es solo la limpieza del Ejército, sino la reafirmación del control absoluto de Xi Jinping sobre todos los resortes del Estado chino.

