Rusia descarta alianzas contra China, afirma Lavrov
El canciller ruso Serguéi Lavrov recalca la solidez de la asociación con Pekín y descarta cualquier pacto con EE.UU. u otros para contrarrestar a terceros países.
En una declaración firme que redefine los equilibrios de poder globales, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, descartó categóricamente la posibilidad de que su país forme alianzas con Estados Unidos o cualquier otra nación para contrarrestar a China. La afirmación, realizada en una entrevista con el diario Kommersant, subraya la profundidad de la asociación estratégica entre Moscú y Pekín en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas.
«Rusia no se aliará con nadie contra alguien, y mucho menos contra la República Popular China. Sería inconcebible siquiera pensarlo», aseveró Lavrov con contundencia. El jefe de la diplomacia rusa enfatizó que la relación con China se sustenta sobre una «sólida base jurídica y contractual» diseñada para el apoyo mutuo, el fortalecimiento de sus economías, sus capacidades de defensa y sus posiciones en la escena internacional.
La postura de Pekín sobre desarme nuclear
Lavrov también abordó la prolongada insistencia de Washington por lograr un tratado tripartito sobre armas estratégicas que incluya a Estados Unidos, Rusia y China. Al respecto, el canciller explicó que Pekín mantiene una postura clara y firme que Moscú respeta.
«Pekín afirma que aún no está preparado, que su potencial estratégico se encuentra en otra etapa de desarrollo y que todavía está lejos de alcanzar la paridad. Respetamos esa posición», declaró Lavrov. Reiteró que Rusia considera que la decisión final sobre este asunto corresponde exclusivamente a China, cuyo arsenal nuclear aún no es comparable con el de las dos principales potencias atómicas.
Además, Lavrov señaló una aparente contradicción en la posición estadounidense, recordando que cada vez que Washington plantea el tema, Moscú le señala que sus aliados, Francia y Reino Unido, también son potencias nucleares y «forman parte de una misma alianza militar» con EE.UU.
Esperando una respuesta a la iniciativa de Putin
En otro frente crítico para la seguridad global, el ministro se refirió al futuro del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START III). Lavrov expresó su confianza en que «haya una reacción» por parte de la actual Administración estadounidense a la iniciativa del presidente Vladímir Putin.
Dicha propuesta, presentada recientemente, consiste en seguir adhiriéndose al tratado durante un año más tras su expiración el 5 de febrero de 2026, siempre y cuando Estados Unidos tome una medida recíproca. Esta extensión temporal se visualiza como un puente para negociar un nuevo marco de control de armamentos en un futuro.
Las declaraciones de Lavrov pintan un panorama de un mundo cada vez más multipolar, donde Rusia consolida su alianza con China como un pilar fundamental de su política exterior, al mismo tiempo que mantiene abierta la puerta a una estabilidad estratégica con Washington, aunque bajo sus propios términos y condicionada a la reciprocidad estadounidense.

