Israel promete «mano firme» tras eliminar a jefe hutí
Netanyahu advierte que Israel alcanzará a todo enemigo que busque su destrucción, tras la muerte del jefe militar hutí en Yemen, Al Ghamari.
Jerusalén, 16 de octubre de 2025. — El gobierno de Israel envió un mensaje contundente al mundo tras confirmar la eliminación de Muhammad Abd al Karim al Ghamari, jefe del Estado Mayor del movimiento hutí de Yemen, acusado de encabezar ataques contra barcos comerciales y contra el territorio israelí.
En un comunicado oficial, la Oficina del Primer Ministro Benjamín Netanyahu advirtió que el Estado judío mantendrá una postura de “mano firme” frente a quienes intenten agredirlo o atenten contra su existencia.
“La mano firme del Estado de Israel alcanzará a todo aquel que intente hacernos daño y tenga como objetivo destruirnos”, expresó el mensaje difundido en la cuenta oficial del gobierno israelí en X (antes Twitter).
Poco después, el propio Netanyahu reforzó esa declaración, subrayando la continuidad de la política israelí de eliminación selectiva de líderes considerados terroristas.
“Otro jefe de Estado Mayor en la línea de jefes terroristas que pretendían hacernos daño fue eliminado. Los alcanzaremos a todos”, afirmó el primer ministro.
La operación, cuya autoría no ha sido oficialmente reivindicada por Israel, habría ocurrido en territorio yemení, según reportes de medios internacionales. Al Ghamari era considerado una figura clave dentro del aparato militar de los hutíes, grupo insurgente respaldado por Irán y enfrentado desde hace años a la coalición liderada por Arabia Saudita.
De acuerdo con fuentes militares israelíes citadas por medios locales, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ya habían intentado eliminarlo en al menos dos ocasiones anteriores, dado su papel en la coordinación de ataques con drones y misiles balísticos contra Israel, así como en agresiones marítimas en el estratégico Mar Rojo.
Por su parte, los hutíes confirmaron la muerte de su comandante, aunque describieron su caída como un “acto de martirio” ocurrido mientras cumplía con su deber. En respuesta, prometieron represalias contra Tel Aviv, advirtiendo que “el conflicto no ha terminado” y que “Israel pagará por sus crímenes”.
La escalada de tensiones se inscribe en un contexto de creciente volatilidad en Medio Oriente, donde la estrategia israelí de ataques preventivos y selectivos busca disuadir a actores hostiles y mostrar fortaleza ante amenazas externas. No obstante, los analistas advierten que este tipo de operaciones podrían avivar aún más los enfrentamientos con milicias proiraníes que operan en distintos frentes, desde Yemen hasta Líbano.
El asesinato de Al Ghamari se suma a una serie de operaciones atribuidas a Israel en los últimos meses, dirigidas a altos mandos de organizaciones aliadas a Teherán. Con ello, Netanyahu intenta proyectar una imagen de firmeza en materia de seguridad nacional, al tiempo que refuerza su posición política interna ante un escenario regional en constante tensión.
Israel, que enfrenta ataques esporádicos desde Yemen, Líbano y Siria, sostiene que su política de defensa continuará enfocada en eliminar cualquier amenaza antes de que pueda materializarse, reiterando que no tolerará la presencia de grupos armados que busquen su destrucción.
Aunque los hutíes no han atribuido directamente la autoría del ataque a Israel, su respuesta fue igualmente beligerante. Afirmaron que el conflicto con la nación hebrea «aún no ha terminado» y aseguraron que Tel Aviv «será castigado por los crímenes que ha cometido». Esta retórica subraya la escalada continua en la región y la política de ataques selectivos israelíes, que promete persistir contra cualquier figura considerada una amenaza existencial para el Estado.

