Atentado a Caravana de Noboa: Gobierno Denuncia «Intento de Asesinato»
El Ministro de Defensa califica el ataque de «acto de terrorismo». La CONAIE rechaza las acusaciones y cuestiona la seguridad presidencial, en un nuevo episodio de tensión durante el paro nacional.
Gian Carlo Loffredo, ministro de Defensa de Ecuador, asegura que el ataque contra la caravana del presidente Daniel Noboa fue un «claro intento de asesinato» y un acto de terrorismo, en medio de las crecientes tensiones por el paro nacional.
En una entrevista con Teleamazonas, el titular de la cartera de Defensa no dejó lugar a dudas sobre la gravedad del incidente ocurrido el martes en el cantón de El Tambo, provincia de Cañar. «El nivel de agresión con el que se atacó la caravana denota que esto fue un claro intento de asesinato y un acto de terrorismo en contra del primer mandatario», afirmó Loffredo.
El ataque se produjo mientras el presidente Noboa se dirigía a anunciar obras de infraestructura sanitaria, incluyendo una planta de tratamiento y un sistema de alcantarillado. Inmediatamente después de los hechos, la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, informó de la detención de cinco personas y presentó una denuncia formal por «tentativa de asesinato» ante la Fiscalía General del Estado.
Firmeza Presidencial y Señalamientos Cruzados
Pese a la gravedad del atentado, el ministro Loffredo destacó la actitud del presidente Noboa. «A él nada lo detiene, ni siquiera el riesgo ante su propia vida», expresó, subrayando la determinación del mandatario.
El funcionario también dirigió sus críticas hacia la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), organización que lidera las protestas. Loffredo cuestionó que, si la CONAIE está al tanto de que los atacantes son «infiltrados», no los detengan y los entreguen a la justicia. «Claramente tenemos líderes que calientan calles, que llaman a la toma de ciudades», añadió, en un claro señalamiento a los dirigentes del paro.
La CONAIE: «Provocación del Gobierno»
La respuesta de la CONAIE no se hizo esperar. En un comunicado publicado la noche del mismo martes, la organización indígena rechazó enérgicamente lo que denominó «acusaciones infundadas» de «magnicidio» o «intento de asesinato».
La organización argumentó que el suceso «lejos de ser un accidente, constituye una provocación del Gobierno nacional», ya que la caravana presidencial «ingresó en una zona de resistencia». Desde la CONAIE se cuestionó abiertamente el protocolo de seguridad: «¿No se evaluó el riesgo de ingresar a una zona de movilización? ¿No existe un equipo de avanzada encargado de analizar riesgos antes de cada desplazamiento?».
Asimismo, el comunicado condenó el «trato inhumano» dado a los detenidos, entre los que se encontraría una persona de la tercera edad.
Un Conflicto que se Recrudece
Este ataque representa otro punto de inflexión en el paro nacional que sacude al Ecuador desde mediados de septiembre. No es la primera vez que el gobierno reporta agresiones contra comitivas oficiales; a finales de septiembre, ya se había informado de «ataques criminales» a una caravana humanitaria encabezada por Noboa en Imbabura.
El episodio evidencia la profunda polarización y el clima de violencia que envuelve la protesta social en el país, con versiones diametralmente opuestas entre el gobierno y los manifestantes, mientras la crisis política y social continúa sin una resolución a la vista.

