Nicaragua ante la ONU: Disyuntiva entre Paz y Guerra
El canciller Denis Moncada alerta en la Asamblea General de Naciones Unidas sobre la encrucijada histórica entre la vida y la muerte para los pueblos del mundo.
NACIONES UNIDAS – En un discurso cargado de contundencia filosófica y política, el Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Nicaragua, Denis Moncada, intervino este lunes ante el plenario de la 78ª Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), donde planteó una severa disyuntiva que, a su juicio, define la época actual.
Ante los representantes de los Estados miembros, Moncada delineó un escenario global de conflicto permanente. «En estas circunstancias cruciales de la historia humana se repite la disyuntiva, la dualidad eterna, el conflicto nunca resuelto entre la paz y la guerra, entre la vida y la muerte, entre la pretensión supremacista de aniquilar, someter y apropiarse de nuestras culturas», afirmó el canciller nicaragüense.
Su intervención se centró en la responsabilidad colectiva de resistir lo que describió como fuerzas hegemónicas. Frente a esta «pretensión supremacista», Moncada enfatizó el deber ineludible de los pueblos de defender sus «patrimonios espirituales, sociales y materiales». Según su perspectiva, la defensa de estas esferas constituye un acto de resistencia esencial para preservar la identidad y la soberanía frente a modelos de dominación.
El diplomático no dejó espacio para la ambigüedad al definir los bandos en este conflicto percibido. Con una frase que resonó en el hemiciclo, sentenció: «Estos son momentos que nos definen: o estamos por la paz y la vida, o cobardes promotores de la guerra, la miseria y la muerte». Esta declaración, presentada como una elección binaria y moral, subraya la posición del Gobierno de Nicaragua que, alineado con bloques geopolíticos alternativos, frecuentemente critica lo que denomina el «imperialismo» de las potencias occidentales.
El discurso del Canciller Moncada se enmarca en un contexto internacional de tensiones multifacéticas, donde naciones como Nicaragua abogan por un orden multipolar y denuncian las sanciones económicas y las intervenciones extranjeras como formas de guerra contemporánea. Su alocución refleja la postura de varios gobiernos que ven en los actuales conflictos globales una lucha existencial por la autodeterminación y la supervivencia cultural.

