Gusano barrenador desata tensión entre México y EE.UU.
La plaga que afecta a ganado y humanos avanza hacia la frontera y provoca el cierre de puertos ganaderos y recriminaciones diplomáticas.
La relación entre México y Estados Unidos atraviesa un momento de fricción a raíz de un viejo enemigo del sector agropecuario: el gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax). Esta plaga, endémica de Sudamérica y el Caribe, ha encendido las alarmas en Washington tras su avance hacia el norte de México y la detección de casos cada vez más cercanos a la frontera.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó el pasado 21 de septiembre la presencia del insecto en Sabinas Hidalgo, Nuevo León, a menos de 112 kilómetros de la frontera. Se trata del reporte más septentrional registrado hasta la fecha. El hallazgo llevó al cierre temporal de puertos de importación de ganado mexicano, en un movimiento que amenaza con tensar las relaciones comerciales en vísperas de la revisión del T-MEC.
«Proteger a Estados Unidos del gusano barrenador es innegociable y una prioridad absoluta para la Administración Trump«, afirmó Brooke L. Rollins, secretaria de Agricultura estadounidense, quien también cuestionó los protocolos de control implementados por México.
Una plaga con riesgo para humanos
El gusano barrenador es la larva de una mosca que deposita de 200 a 300 huevos en heridas abiertas o mucosas de animales de sangre caliente, incluyendo humanos. Las larvas eclosionan en 24 horas y se alimentan de los tejidos vivos, profundizando la herida.
Según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU., los síntomas incluyen dolor intenso, movimiento de larvas visible en la herida, lesiones que no cicatrizan, olor fétido y riesgo de infección bacteriana secundaria.
Las personas con heridas abiertas, inmunosupresión o condiciones que provoquen sangrado tienen mayor riesgo de infestación. Las recomendaciones incluyen mantener limpias y cubiertas las lesiones, usar repelentes de insectos, tratar ropa con permetrina y dormir en espacios protegidos con mosquiteros.
El primer caso en humanos en suelo estadounidense se reportó el mes pasado en Maryland, en un viajero que había regresado de El Salvador.
Respuesta de México
México ha intensificado las acciones para contener el avance de la plaga. El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) liberó 800.000 moscas estériles en la zona afectada de Nuevo León, utilizando la llamada Técnica del Insecto Estéril para cortar el ciclo reproductivo del parásito.
Además, se instalaron nueve cámaras de dispersión terrestre en los alrededores del corral de engorde donde se detectó el brote. Las autoridades mexicanas también capacitan a ganaderos en inspección, diagnóstico en campo y protocolos de bioseguridad.
El objetivo es evitar que la plaga cruce la frontera y genere un impacto económico mayor en la industria ganadera binacional, que representa miles de millones de dólares en comercio cada año.
Impacto en el comercio
El cierre de puertos a la importación de ganado mexicano afecta especialmente a los estados del norte, donde la exportación de becerros a EE.UU. es uno de los motores económicos más importantes. Productores ganaderos advierten que la medida podría afectar los precios y la oferta de carne si se prolonga en el tiempo.
El avance del gusano barrenador plantea no solo un desafío sanitario, sino también un reto diplomático para ambos países, que deberán coordinar esfuerzos para evitar que esta plaga se convierta en una crisis económica y de salud pública.

