Hegseth: Preferimos que México enfrente a cárteles por sí solo
Peter Hegseth, secretario de Defensa, advierte que Washington prefiere que México asuma el combate al narco, pero deja abierta la opción de intervenir.
La relación bilateral entre México y Estados Unidos entra en una nueva fase de tensión. El secretario de la Defensa estadounidense, Peter Hegseth, emitió un mensaje claro: Washington prefiere que México se haga cargo del combate a los cárteles del narcotráfico, aunque advierte que todas las opciones —incluida la intervención directa— están sobre la mesa.
“Obviamente, nos gustaría que México y nuestros socios militares allí abordaran esos desafíos”, declaró Hegseth en una entrevista televisiva. “Preferiríamos que México aborde su problema con los cárteles y no tener que hacerlo por ellos”, añadió.
El funcionario reveló que su país ya está tratando de manera directa la posibilidad de designar a los cárteles como organizaciones terroristas, una decisión que tendría profundas repercusiones legales y diplomáticas. “Es un mensaje en sí mismo”, enfatizó Hegseth, aludiendo a la presión que ejerce Washington para que México incremente sus esfuerzos de seguridad.
RESPUESTA DE MÉXICO: COOPERACIÓN, NO SUBORDINACIÓN
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha reiterado en múltiples ocasiones que su administración está dispuesta a colaborar con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico, pero siempre en términos de igualdad y respeto a la soberanía.
“México no aceptará imposiciones ni operaciones unilaterales en su territorio”, declaró recientemente, subrayando que la cooperación debe ser integral y enfocada en atender las causas de la violencia, no solo en la persecución militar de los grupos criminales.
CRÍTICAS A WASHINGTON: “INCONGRUENCIA” EN SU POLÍTICA
Autoridades mexicanas han cuestionado que mientras Washington amenaza con designar como “terroristas” a los cárteles, en paralelo negocia acuerdos judiciales con capos para utilizarlos como testigos protegidos en casos federales.
“Estados Unidos no puede llamarlos terroristas y, al mismo tiempo, sentarlos en la mesa para obtener información que sirva a sus intereses”, señaló un alto funcionario de seguridad mexicana, bajo condición de anonimato.
ESCENARIOS GEOPOLÍTICOS
Especialistas advierten que si Estados Unidos formaliza la designación de los cárteles como terroristas, se abriría la puerta a acciones más agresivas, como sanciones financieras, operativos transfronterizos e incluso ataques dirigidos con drones en territorio mexicano, una posibilidad que podría desatar un choque diplomático sin precedentes.
La cooperación en seguridad también podría verse afectada:
-
Mayor presión militar: EE.UU. podría aumentar la presencia de asesores y fuerzas especiales en la frontera.
-
Impacto económico: empresas mexicanas podrían enfrentar restricciones si se sospecha de vínculos con el narco.
-
Efectos políticos: la relación bilateral podría tensarse al máximo, condicionando acuerdos comerciales y migratorios.
UNA LUCHA COMPLEJA
El narcotráfico es un problema que trasciende fronteras. La demanda de drogas en Estados Unidos y el flujo de armas hacia México forman parte de un ciclo binacional que requiere soluciones coordinadas. Organismos internacionales han instado a ambos países a adoptar estrategias de largo plazo que incluyan prevención, inteligencia financiera y fortalecimiento de instituciones judiciales.
Por ahora, el mensaje de Hegseth parece más una advertencia política que una amenaza directa, pero marca un punto de inflexión en la cooperación bilateral: o México intensifica su ofensiva contra el crimen organizado, o Washington podría actuar de manera unilateral para proteger su seguridad nacional.

