SALUD Y BIENESTAR

Vacuna contra el VIH podría estar lista en pocos años

El Centro Gamaleya desarrolla una vacuna de ARN mensajero contra el VIH; el proceso durará años y busca protección ante múltiples variantes.

El Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya de Rusia avanza en el desarrollo de una vacuna contra el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), basada en la tecnología de ARN mensajero (ARNm), la misma que demostró eficacia durante la pandemia de COVID-19.

De acuerdo con Vladímir Gúschin, jefe del Departamento de Epidemiología de la institución, el proceso de desarrollo tomará al menos un par de años debido a la complejidad del virus y a la necesidad de garantizar que los inmunógenos seleccionados puedan neutralizar la mayor cantidad posible de variantes.

“Estamos creando inmunógenos, analizando cuáles podrán neutralizar la mayor variedad posible de cepas del virus. Posteriormente, en una segunda etapa, se realizarán pruebas en modelos animales complejos. Es decir, todo el proceso de desarrollo durará un par de años”, señaló Gúschin.

Un reto científico global

El VIH es uno de los virus más complejos de enfrentar debido a su alta capacidad de mutación, lo que ha frustrado durante décadas los esfuerzos por lograr una vacuna universal. Hasta ahora, los avances científicos han permitido tratamientos antirretrovirales que controlan la infección, pero no la curan ni previenen de forma definitiva la transmisión.

El éxito de esta vacuna dependerá de que el inmunógeno elegido pueda garantizar protección frente a todas las variantes principales del VIH. Para ello, el equipo de Gamaleya utiliza técnicas de ingeniería genética y análisis de antígenos que estimulan una fuerte respuesta inmune.

De los experimentos en animales a la esperanza global

En 2024, el director del Centro Gamaleya, Alexánder Guíntsburg, adelantó que los especialistas ya habían conseguido producir antígenos capaces de desencadenar la generación de anticuerpos contra el VIH en animales. Este avance representó un primer paso hacia la creación de una vacuna destinada a ensayos clínicos en humanos.

De confirmarse su eficacia, esta vacuna podría marcar un antes y un después en la lucha contra el VIH, ofreciendo una herramienta para reducir la prevalencia de la enfermedad, que afecta a más de 39 millones de personas en el mundo, según cifras de ONUSIDA.

Perspectivas internacionales

Expertos internacionales destacan que la aplicación de la tecnología de ARNm abre nuevas posibilidades para enfrentar virus complejos. A diferencia de otros enfoques que no lograron resultados consistentes en el pasado, el uso de esta plataforma permitiría adaptar rápidamente las fórmulas frente a nuevas mutaciones.

La comunidad científica coincide en que, aunque el proceso es largo, los próximos años serán decisivos para determinar si finalmente el mundo contará con una vacuna preventiva contra el VIH, uno de los mayores retos de la salud global en el último medio siglo.

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