INTERNACIONALLOS PUEBLOS

Narcos y exguerrilleros entrenan en guerra de drones en Ucrania

Investigación revela que mexicanos y colombianos, vinculados al crimen organizado, buscan entrenamiento táctico en drones de combate en unidades extranjeras de Ucrania

Una reciente investigación publicada por el medio francés Intelligence Online ha destapado un fenómeno insólito y alarmante: la supuesta presencia de miembros de cárteles mexicanos y organizaciones armadas colombianas en campos de entrenamiento militar en Ucrania, donde estarían recibiendo formación avanzada en el uso táctico de drones de combate. El hallazgo, que involucra al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de México y a los servicios de contrainteligencia ucranianos, revela un nuevo escenario en la internacionalización del crimen organizado y su creciente sofisticación tecnológica.

De México a Donbass: ¿narcos en la guerra de drones?

Según la investigación, el CNI mexicano habría enviado un memorando confidencial al Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) para alertar sobre la presencia de voluntarios mexicanos, presuntamente vinculados a cárteles del narcotráfico, que se habrían infiltrado en la Legión Internacional de Defensa de Ucrania. El objetivo: adquirir experiencia en el uso de drones FPV (First Person View), dispositivos no tripulados que han transformado la dinámica bélica en la guerra entre Ucrania y Rusia.

El memorando llevó al SBU a iniciar una pesquisa en colaboración con la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania (GUR). Las investigaciones se centran en el segundo escuadrón de la Legión Internacional y en el llamado Grupo Táctico Ethos, una unidad semiclandestina que opera en Donbass y Járkov. Este grupo es señalado como uno de los principales puntos de instrucción en guerra de drones.

“Semillero mundial” para guerra con drones

Kiev se ha convertido en el epicentro del entrenamiento militar con drones, según el informe. Desde la invasión rusa en 2022, Ucrania ha desarrollado conocimientos sofisticados en la fabricación artesanal, camuflaje térmico, técnicas de vuelo rasante y neutralización de señales enemigas.

Las academias vinculadas a la Tercera Brigada de Asalto de Azov y los centros tecnológicos del GUR son clave en este nuevo paradigma bélico. Fue precisamente en estos sitios donde los servicios de inteligencia detectaron un inusual interés por parte de ciudadanos latinoamericanos, particularmente mexicanos y colombianos.

Uno de los casos más representativos es el de un individuo identificado como alias Águila-7, inscrito como voluntario en 2024 bajo una identidad salvadoreña. La inteligencia ucraniana sostiene que Águila-7 habría tenido entrenamiento previo en el Cuerpo de Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, del que surgieron elementos fundadores del Cártel de Los Zetas.

Exguerrilleros de las FARC también involucrados

Además de los mexicanos, el informe menciona la presencia de al menos tres exintegrantes de las disueltas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Estos individuos habrían llegado a Ucrania a través de redes de reclutamiento gestionadas por empresas de seguridad con sede en América Latina.

Empresas de seguridad bajo sospecha

La investigación menciona a dos empresas mexicanas —Grupo Roka Seguridad y Protección Miranda Maya— como facilitadoras del ingreso de personas a Ucrania mediante contrataciones ficticias. También se denuncia a Segurcol SAS, con sede en Cali y Medellín, como reclutadora de exmilitares colombianos para enviarlos a zonas de conflicto en Europa del Este.

Estas compañías estarían presuntamente conectadas con redes logísticas del narcotráfico, proveyendo pasaportes falsos, visados humanitarios e itinerarios estratégicos a través de ciudades como Madrid, Bucarest y Katowice.

Drones, narcotráfico y frontera norte

El nexo entre el crimen organizado y la tecnología bélica no es nuevo. Autoridades estadounidenses han advertido que los cárteles mexicanos han adaptado drones para vigilar la frontera, traficar drogas, e incluso para realizar ataques explosivos. Desde 2022, se han documentado más de 155,000 vuelos de drones en la frontera sur de EE.UU.

Un exmiembro del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), entrevistado por el youtuber Gafe423, relató cómo fue entrenado en la colocación de explosivos en drones. «Es como un juego de Call of Duty, solo que matas a alguien», declaró entre risas, revelando la deshumanización que puede generar el uso remoto de la violencia.

¿El futuro del crimen transnacional?

Este fenómeno subraya cómo las organizaciones criminales latinoamericanas están evolucionando hacia formas de guerra no convencional, aprovechando vacíos legales, conflictos internacionales y tecnologías de bajo costo pero alta efectividad.

Para México, Colombia y otros países de la región, el desafío no solo será contener el flujo de armas y drogas, sino también evitar que la guerra en Ucrania se convierta en una universidad global del crimen tecnológico.

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