Lula responde con firmeza a Trump y acusa a Bolsonaro de traición
El mandatario brasileño denuncia mentiras en los argumentos de Trump para imponer aranceles del 50 %, y arremete contra Bolsonaro por actuar contra su patria.
Brasil, 11 de julio de 2025 — En un acto público celebrado en el estado de Espírito Santo, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó una dura crítica contra su homólogo estadounidense, Donald Trump, luego de que éste anunciara aranceles del 50 % a productos brasileños bajo el argumento de una “relación comercial injusta” y falta de reciprocidad por parte del país sudamericano.
“Trump está muy mal informado. Sus argumentos son una mentira”, afirmó Lula con tono enérgico ante simpatizantes. “Estados Unidos no tiene déficit comercial con Brasil; es Brasil quien lo tiene con EE.UU. Tenemos un déficit acumulado de más de 410 mil millones de dólares en comercio y servicios en los últimos 15 años.”
Lula desmintió tajantemente las justificaciones del gobierno estadounidense, al señalar que las cifras oficiales contradicen la narrativa proteccionista impulsada por Trump. “Somos nosotros quienes deberíamos estar gravando a Estados Unidos, no al revés”, enfatizó.
Denuncia injerencia de Bolsonaro y apoyo a sanciones
Pero la arremetida del presidente brasileño no terminó ahí. También dirigió severas palabras contra su predecesor, el exmandatario Jair Bolsonaro, a quien acusó de conspirar desde el exterior para debilitar a Brasil en el plano internacional. Según Lula, Bolsonaro habría enviado a su hijo, el diputado Eduardo Bolsonaro, a Washington para incitar a Trump a castigar a Brasil como represalia por las investigaciones judiciales que enfrenta el exlíder ultraderechista.
“Esa cosa cobarde que preparó un golpe y no tuvo el coraje de ejecutarlo, ahora está siendo procesado y va a ser juzgado. Mandó a su hijo a pedirle a Trump que nos amenazara. Eso es traición a la patria”, denunció Lula, visiblemente molesto.
Bolsonaro aplaude sanciones y respalda a Trump
En contraste, Bolsonaro respondió desde sus redes sociales apoyando las sanciones impuestas por EE.UU. y el accionar del republicano. “Expreso mi respeto y admiración por el gobierno de Estados Unidos”, escribió, afirmando que las medidas de Trump “son consecuencia directa del desvío de Brasil de sus compromisos históricos con la libertad, el Estado de derecho y los valores que siempre han sustentado nuestra relación con el mundo libre”.
Estas declaraciones han generado un nuevo episodio de tensión política interna en Brasil, en un contexto donde el expresidente Bolsonaro se encuentra bajo múltiples procesos judiciales por presunta corrupción, intento de golpe de Estado y abuso de poder durante su mandato entre 2019 y 2023.
Un escenario económico y diplomático en riesgo
La disputa no sólo reaviva la polarización política brasileña, sino que amenaza con dañar seriamente las relaciones diplomáticas y comerciales entre Brasil y Estados Unidos, dos de las economías más influyentes del continente.
Los sectores exportadores brasileños ya han manifestado preocupación por el impacto que estos aranceles tendrán en productos clave como el acero, el aluminio, la carne y el azúcar, pilares de la balanza comercial entre ambos países.
Analistas coinciden en que el trasfondo político-electoral —tanto en Brasil como en EE.UU.— está pesando más que las realidades económicas. Con Trump en campaña por su reelección y Lula lidiando con la sombra de Bolsonaro, ambos líderes utilizan el conflicto bilateral para consolidar apoyos internos.
Una escalada con repercusiones hemisféricas
La retórica creciente entre las dos mayores potencias de América Latina y del norte plantea interrogantes sobre la estabilidad del comercio regional y la eficacia de los mecanismos multilaterales en tiempos de creciente nacionalismo.
Para Lula, la lucha no es sólo contra Trump o Bolsonaro, sino contra un modelo de “diplomacia coercitiva” que —dice— pone en riesgo el equilibrio económico de países en desarrollo como Brasil. «No vamos a aceptar amenazas ni chantajes. Brasil merece respeto», concluyó el presidente.

