OTAN eleva gasto en defensa: miembros destinarán 5 % del PIB
OTAN fija nuevo estándar de defensa: 5 % del PIB por miembro tras cumbre en La Haya
LA HAYA.— La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha dado este miércoles un paso histórico en su política de defensa colectiva. En la cumbre celebrada en La Haya, los 32 Estados miembros acordaron elevar su gasto en defensa hasta el 5 % de su Producto Interno Bruto (PIB), una medida sin precedentes que refuerza el compromiso de la Alianza ante un escenario geopolítico cada vez más tenso.
El nuevo umbral de inversión en defensa representa un giro decisivo respecto a la meta anterior, fijada en un 2 % del PIB, objetivo que muchos países ya enfrentaban con dificultad. Esta nueva exigencia se produce en medio de una renovada presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha insistido desde su regreso a la Casa Blanca en que los aliados deben asumir “más equitativamente” el costo de la seguridad colectiva.
“La OTAN ya no puede ser un club donde Estados Unidos paga y los demás se benefician”, declaró Trump recientemente en una rueda de prensa desde Washington.
Reacción desigual ante el compromiso
Aunque todos los Estados miembros firmaron la declaración final, no todos se comprometieron en los mismos términos. La redacción del documento incluye una cláusula flexible, interpretada como una concesión diplomática que permitirá cierta maniobra a países con dificultades estructurales para alcanzar esa cifra.
España, por ejemplo, logró una excepción negociada directamente entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el nuevo secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Esta salvedad permitirá a Madrid escalar su gasto de manera más gradual, sin enfrentar sanciones ni presiones inmediatas.
“España está comprometida con la seguridad europea, pero debe equilibrar ese compromiso con la estabilidad de sus finanzas públicas”, explicó Sánchez a medios internacionales.
Contexto: amenazas crecientes y tensiones internas
El acuerdo se produce en un contexto de crecientes amenazas globales, desde la expansión militar de Rusia en Europa del Este, hasta la creciente influencia de China en zonas estratégicas del Pacífico y África. También se suma el resurgimiento de conflictos en Medio Oriente y el fortalecimiento de redes de ciberataques contra infraestructuras críticas de países miembros.
Expertos en seguridad aseguran que este aumento presupuestario busca modernizar las capacidades defensivas de la Alianza, fortalecer el escudo antimisiles, ampliar los recursos cibernéticos y garantizar la disuasión frente a agresiones externas.
No obstante, las tensiones internas entre miembros europeos y Estados Unidos continúan latentes. Aunque Trump ha celebrado el resultado como una “victoria diplomática”, varios mandatarios europeos han mostrado incomodidad ante lo que consideran una imposición más que una negociación real.
El desafío del cumplimiento
Cumplir con esta nueva meta del 5 % del PIB implicará fuertes ajustes presupuestarios para muchas economías europeas. En países como Italia, Bélgica o Portugal, el gasto actual en defensa ronda apenas el 1.5 %, por lo que el aumento supondrá un reto significativo tanto política como socialmente.
“Es una medida necesaria, pero muy difícil de implementar sin afectar otras prioridades nacionales”, advirtió un analista del Instituto de Estudios Estratégicos de Bruselas.
Por ahora, la OTAN ha acordado revisar los avances en su próxima cumbre de 2026, donde se evaluará el cumplimiento individual y colectivo del nuevo objetivo. En el corto plazo, el acuerdo marca un punto de inflexión en la evolución de la Alianza Atlántica y su postura frente a las amenazas del siglo XXI.

